La incautación de piezas de animales protegidos en Cádiz se produjo cuando la Guardia Civil inspeccionó una furgoneta averiada en la A-381 y halló huesos de jirafa, pieles africanas y 150 kilos de cornamenta sin documentación legal.

La Guardia Civil ha llevado a cabo una incautación de piezas de animales protegidos en Cádiz tras localizar diverso material de fauna procedente de África en el interior de una furgoneta interceptada en la carretera A-381. El conductor no pudo acreditar la procedencia legal ni la documentación de las piezas, por lo que los hechos están siendo investigados.
Según ha informado el Instituto Armado este viernes, la actuación se produjo cuando agentes que patrullaban por la A-381 observaron un vehículo que parecía estar averiado y se detuvieron para auxiliar a su conductor. Durante la intervención, los guardias civiles apreciaron una actitud nerviosa en el hombre, lo que motivó una inspección del interior de la furgoneta.
En el registro localizaron numerosas piezas de especies protegidas, entre ellas cuatro huesos de jirafa, varias pieles sin curtir de animales autóctonos africanos —como facochero, springbok y orix—, una figura esculpida en madera con forma de jirafa y alrededor de 150 kilos de cornamenta de ciervo, gamo y corzo.
El conductor no pudo aportar documentación que acreditara la legal tenencia, el origen de las piezas ni su trazabilidad, requisito obligatorio en el caso de especies incluidas en normativas de protección internacional. Ante esta situación, la Guardia Civil ha abierto una investigación por un posible delito relacionado con el comercio ilegal de especies de fauna protegida incluidas en la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).
Además, los agentes investigan la posible comisión de un delito de receptación o sustracción en relación con alguna o algunas de las piezas intervenidas, especialmente en el caso de la cornamenta, cuya procedencia tampoco pudo ser justificada en el momento de la actuación.
La Convención CITES regula el comercio internacional de determinadas especies de animales y plantas con el objetivo de garantizar que su explotación no suponga una amenaza para su supervivencia. En España, la posesión, transporte y comercialización de ejemplares o partes de especies incluidas en esta normativa exige la correspondiente documentación que acredite su origen legal.
Las piezas intervenidas han quedado a disposición de la autoridad competente mientras continúan las diligencias para esclarecer los hechos y determinar el alcance de la posible actividad ilícita. La investigación trata de determinar tanto la procedencia concreta de los efectos como su destino final.
La actuación se enmarca en los controles habituales que realiza la Guardia Civil en materia de protección de la naturaleza y lucha contra el tráfico ilegal de especies, una actividad considerada una de las principales amenazas para la biodiversidad a nivel internacional.
Por el momento no han trascendido más datos sobre la identidad del conductor ni sobre posibles detenciones, a la espera de que avance la investigación abierta en la provincia de Cádiz.
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