Investigado el dueño de un restaurante por la intoxicación alimentaria de 14 clientes en Chipiona
El Seprona detectó irregularidades en la conservación, refrigeración y trazabilidad de los alimentos durante la investigación de la intoxicación alimentaria en Chipiona

La Guardia Civil investiga al propietario de un establecimiento de comida turca de Chipiona como presunto autor de un delito contra la salud pública tras la intoxicación alimentaria de 14 clientes. La actuación se produjo el 29 de septiembre después de que una inspección detectara posibles deficiencias graves en la conservación de los productos y en las condiciones higiénico-sanitarias del negocio.
La investigación comenzó a raíz de las denuncias presentadas el 5 de septiembre por 14 personas que habían sufrido una indisposición después de comer en el mismo restaurante. El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil asumió las diligencias para tratar de determinar las causas del brote y localizar a su presunto responsable.
Los agentes realizaron una inspección en el establecimiento, donde, según la Guardia Civil, encontraron numerosas irregularidades relacionadas con la trazabilidad de los productos alimenticios. Las comprobaciones también señalaron deficiencias en su conservación y refrigeración, así como en las medidas higiénico-sanitarias aplicadas en el local.
La trazabilidad permite seguir el recorrido de los alimentos y comprobar aspectos relacionados con su procedencia, manipulación y conservación. Las anomalías detectadas en este ámbito formaron parte de los indicios analizados por los investigadores para establecer si la gestión de los productos pudo estar relacionada con las indisposiciones denunciadas por los clientes.
El Seprona solicitó además los informes y los resultados de los análisis microbiológicos practicados a las muestras de alimentos por inspectores de la Delegación Provincial de Sanidad. La información técnica aportada por la autoridad sanitaria autonómica se incorporó a las diligencias junto con los resultados de la inspección realizada en el restaurante.
A partir de esas actuaciones, la Guardia Civil considera que pudieron existir “deficiencias graves” en la cadena de custodia o conservación de los alimentos. Los investigadores entienden que los hechos podrían ser constitutivos de infracciones penales contra la salud pública, motivo por el que el responsable y titular del establecimiento pasó a ser investigado como presunto autor de un delito de esta naturaleza.
La actuación se ha desarrollado durante la Semana Institucional de la Guardia Civil en Cádiz. Dentro de su programación se celebró en Incubazul una jornada dedicada a la cultura de la seguridad alimentaria y la protección del consumidor, materias relacionadas con las competencias ejercidas por el Seprona en esta investigación.


