El director de comparsas y vocal de la Fundación Juan Carlos Aragón critica en un texto publicado en Facebook la retirada de homenajes al autor gaditano y acusa a la política de convertir su memoria en “un arma arrojadiza”.

Javier Bohórquez, director de varias comparsas de Juan Carlos Aragón, amigo personal del autor y vocal del Patronato de la Fundación Juan Carlos Aragón, ha publicado un extenso texto en Facebook en el que cuestiona la rapidez con la que instituciones y colectivos han retirado homenajes y reconocimientos al autor gaditano tras conocerse detalles de la condena judicial que pesó sobre él.
Bajo el título ‘La velocidad del castigo’, Bohórquez critica especialmente que en menos de 48 horas se hayan sucedido decisiones como la suspensión de homenajes, la retirada de honores y peticiones para eliminar el nombre de Juan Carlos Aragón de espacios públicos.
El texto llega en plena polémica social y política abierta en Cádiz tras la difusión pública de documentación relacionada con la condena del autor carnavalesco por lesiones, amenazas leves y vejaciones leves.
En su reflexión, Bohórquez asegura que lo que más le impacta no es la existencia de un debate sobre la figura de Aragón, sino “la velocidad con la que una ciudad decide destruir públicamente a uno de sus autores más importantes”.
El director de comparsas sostiene además que Cádiz conocía la existencia de la sentencia desde hacía años y recuerda que durante todo este tiempo se mantuvieron homenajes, reconocimientos y actos institucionales vinculados al autor.
Según plantea, la diferencia actual radica en el contexto político y en el uso que determinadas fuerzas estarían haciendo de esta controversia.
“Juan Carlos pasó de ser incómodo a convertirse en patrimonio sentimental de un pueblo entero”, afirma Bohórquez en el texto, donde también cuestiona que la figura del autor se haya convertido ahora en “terreno de batalla política”.
El integrante de la fundación considera que se está utilizando la memoria de Juan Carlos Aragón como “arma arrojadiza en mitad de una pelea por el poder”.
En su publicación, Bohórquez insiste en que no pretende negar la existencia de la condena ni de los hechos judiciales, pero rechaza que una persona quede reducida “únicamente a su peor episodio”.
También reivindica la complejidad humana del autor gaditano, con quien asegura haber compartido “media vida” dentro del Carnaval de Cádiz.
El texto introduce además comparaciones con otros debates relacionados con memoria histórica y símbolos vinculados al franquismo en la ciudad, como el mantenimiento del nombre del puente José León de Carranza.
Según argumenta, mientras otros asuntos se debaten durante años, en el caso de Juan Carlos Aragón las decisiones institucionales se han producido con gran rapidez.
Bohórquez interpreta esa diferencia de tiempos como un indicio de que detrás de la polémica existen también intereses políticos y no únicamente criterios éticos o de memoria.
La publicación se suma así a los distintos posicionamientos que durante los últimos días están apareciendo en torno a la figura de Juan Carlos Aragón desde sectores vinculados al Carnaval, entidades culturales y responsables políticos.
La controversia sigue creciendo en Cádiz mientras continúan las discusiones sobre la continuidad de homenajes públicos relacionados con el autor y sobre los límites entre memoria, responsabilidad pública y legado cultural.





