Jerez impulsa la candidatura de los vinos fortificados como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad
Representantes del Marco de Jerez y de otras regiones europeas avanzan en la candidatura conjunta de los vinos fortificados como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad en una reunión celebrada en la ciudad coincidiendo con Vinoble 2026

Jerez de la Frontera ha acogido este lunes una reunión de trabajo entre representantes del Marco de Jerez y de otras regiones europeas productoras para avanzar en la candidatura de los vinos fortificados como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco. El encuentro se ha celebrado en el marco del salón Vinoble 2026, que estos días se desarrolla en el Alcázar.
La iniciativa reúne a territorios históricos vinculados a este tipo de elaboraciones: Marsala (Sicilia), Samos (Grecia), las denominaciones de origen de vinos dulces naturales del sur de Francia y la Denominación de Origen del Marco de Jerez. El objetivo es lograr el reconocimiento internacional de la técnica de la fortificación y de la cultura asociada a estos vinos como parte del patrimonio cultural mediterráneo.
Se trata de la tercera sesión de coordinación tras encuentros previos celebrados en Sicilia y París. El proyecto partió en 2024 por iniciativa de Marsala y se ha ido estructurando a través de la colaboración entre las distintas regiones participantes.
En la reunión celebrada en Jerez han participado la alcaldesa, María José García-Pelayo; el director del Instituto del Vino y del Aceite de Sicilia, Vito Bentivegna; el presidente de Vins Doux Naturels France, Bernard Rouby; el director de la D.O. Samos, Titos Francis; y el presidente del Consejo Regulador de Jerez, César Saldaña, entre otros representantes institucionales y del sector.
La candidatura plantea que la fortificación del vino sea reconocida como una técnica enológica transmitida durante siglos y como una expresión cultural vinculada a oficios, tradiciones y formas de vida en territorios mediterráneos históricamente abiertos al comercio internacional. La propuesta aspira a que la Unesco incorpore este legado a la lista de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
La Unesco ya ha reconocido otras manifestaciones relacionadas con el mundo del vino. En el ámbito inmaterial figuran el método tradicional georgiano de elaboración en qvevri, inscrito en 2013, y la Fiesta de los Viñadores de Vevey (Suiza), reconocida en 2016. En cuanto a patrimonio mundial, distintos paisajes vitivinícolas europeos cuentan con esta distinción.
La reunión en Jerez se produce en el contexto de Vinoble, el Salón Internacional de los Vinos Nobles, Generosos y Licorosos, que encara su última jornada en el recinto del Alcázar. Durante el fin de semana, el evento ha reunido a profesionales del sector, sumilleres y público en torno a catas, presentaciones y actividades enogastronómicas.
En paralelo a la reunión técnica, este domingo se firmó la denominada Declaración de los Vinos Fortificados Históricos de Europa, suscrita por representantes institucionales de las cinco regiones implicadas. El documento formaliza la cooperación entre los territorios participantes y respalda el impulso conjunto de la candidatura ante la Unesco.
El programa de Vinoble ha incluido catas y actividades dedicadas a los vinos fortificados del Mediterráneo, así como propuestas centradas en los vinos y vinagres de Jerez y su aplicación gastronómica. Entre los actos celebrados, los Claustros de Santo Domingo acogieron una cata maridada con platos gaditanos y vinos del Marco, de Portugal y de Málaga, con la asistencia de alrededor de 180 personas.
La elección de Jerez como sede de esta reunión refuerza el papel del Marco en la iniciativa. La ciudad es uno de los territorios históricos de producción de vinos fortificados y cuenta con una denominación de origen de larga trayectoria vinculada a este tipo de elaboraciones.
El proceso para lograr que los vinos fortificados sean declarados Patrimonio Inmaterial de la Humanidad requerirá ahora nuevos pasos de coordinación técnica y administrativa entre las regiones implicadas antes de formalizar la candidatura ante la Unesco.





