La abstención no da urticaria. ¡Qué alivio!

¿Qué les voy a contar yo que no se imaginen ya todos ustedes sobre los adalides de la abstención? Llevamos meses escuchando las sesudas argumentaciones, de profundo calado político y fina concepción estratégica de los partidarios de abstenerse en la votación. Pero lo de Juan Cornejo lo supera todo, de veras, merece que el alto estado mayor de los golpistas enmarquen la frase y la difundan de agrupación en agrupación, de medio en medio, de red social en red social. Seguro que entonces los militantes, enervados de emoción, acudíamos en masa a las Casas del Pueblo a pedir la abstención de nuestros diputados y diputadas. Caso de que se nos consultara porque ya sabemos que otro de los grandes estrategas del golpe, Fernández Vara, nos lo ha advertido, «cuando se consulta a los militantes, se pierden matices» (fin de la cita, cosa que digo porque seguro que le gusta). Así visto lo visto, oído lo oído y leído lo leído vamos a concretar algunas matizaciones, para que se queden tranquilos, que los comprendemos.
Primero. Mariano Rajoy ha dirigido durante cuatro años un gobierno reaccionario, autoritario, antisocial y peligroso para los ciudadanos de a pie. Luego lo que procede es NO.
Segundo. El número de españoles que han caído bajo el umbral de pobreza ha aumentado de manera escandalosa. Quizás Cornejo y Vara no lo perciban desde sus sueldos y privilegios oficiales, pero así es la realidad. Y el gobierno del PP y Rajoy tienen mucho que ver.
Tercero. España es hoy una sociedad mas desigual, autoritaria y fragmentada que hace cinco años. Ley mordaza, reforma laboral y otros detalles que ayudan.
Cuarto. «Entraba en Génova con una tarjeta como la de los miembros de la Ejecutiva». Francisco Correa (Fin de la cita).
Quinto. A un Secretario General elegido en Primarias no lo quita nadie ni órgano alguno, sólo quienes lo eligieron, los militantes. Ahí tienen a Donald Trump, un personaje impresentable que se están tragando los Republicanos por la simple razón de que lo eligieron los militantes de ese partido. Lo contrario se llama coup de force, por decirlo fino para no herir sensibilidades. Si es que gente que hace esas cosas tiene sensibilidad.
Sexto. La abstención no me produce urticaria, me da asco. Simple y llanamente asco. Este no es un gobierno que se merezca España y los españoles, sobre todos los más desprotegidos, mucho menos.
Hay más pero mejor no les aburro. Mientras, me quedo reflexionando las palabras del parlamentario andaluz, tanta profundidad abruma.


