Jimena de la Frontera concentra parte de los avisos más graves, con evacuaciones por la crecida del Hozgarganta y cortes de carreteras en varios puntos de la provincia

La borrasca Francis ha tenido un impacto especialmente significativo en la provincia de Cádiz, donde el servicio de emergencias 1-1-2 ha coordinado un total de 138 incidencias a lo largo de este domingo, en una jornada marcada por las lluvias persistentes, la crecida de ríos y las afecciones a la red viaria. Los datos se han puesto sobre la mesa durante la reunión del Comité Asesor del Plan Especial de Emergencias ante el Riesgo de Inundaciones en Andalucía (PERI), celebrada en Málaga y presidida por el consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz.
Las incidencias registradas en la provincia gaditana se han concentrado principalmente en anegaciones de viviendas y garajes, balsas de agua en calles y carreteras secundarias, desprendimientos de piedras, caídas de árboles y rescates de carácter preventivo. El municipio más afectado ha sido Jimena de la Frontera, donde se han gestionado más de una veintena de avisos durante la tarde, en un contexto de vigilancia constante por la crecida del río Hozgarganta.
En este municipio del Campo de Gibraltar se ha procedido a la evacuación preventiva de 17 personas, algunas de ellas residentes en zonas próximas al cauce. Dos personas mayores tuvieron que ser trasladadas al centro de salud por síntomas de hipotermia, mientras que el resto de los desalojados fueron realojados en viviendas de familiares. Además, los servicios de emergencia coordinaron rescates en puntos como la carretera A-405 y el camino de La Bordalla, donde el desbordamiento del río llegó a afectar a varias viviendas.
También en el Campo de Gibraltar se han adoptado medidas preventivas aguas abajo del pantano de Guadarranque, donde se ha ordenado el desalojo de viviendas en núcleos de San Roque —como Guadarranque, Taraguilla y la Estación— y en la urbanización Guadacorte, en Los Barrios, ante el aumento del caudal del río.
Más allá de Jimena, el 1-1-2 ha gestionado incidencias relacionadas con el temporal en otros muchos municipios de la provincia, entre ellos Algeciras, Arcos de la Frontera, Barbate, Castellar de la Frontera, Chiclana, Chipiona, Conil, El Puerto de Santa María, Jerez de la Frontera, Los Barrios, Medina Sidonia, Puerto Real, Rota, San Fernando, San Martín del Tesorillo, Sanlúcar de Barrameda, San Roque, Tarifa, Vejer de la Frontera y Villamartín.
La situación ha tenido también reflejo en la red viaria gaditana. La Dirección General de Tráfico ha informado de cortes totales y dificultades de circulación en varias carreteras de la provincia, entre ellas la A-2233 en el tramo Zahora–Los Caños de Meca, así como vías provinciales como la CA-3400 en Rota, la CA-6105 en la zona de Fuensanta y las carreteras CA-9208 y CA-9209, en el entorno de Algeciras y Los Barrios, todas ellas afectadas por balsas de agua, barro o crecidas de arroyos.
En el ámbito meteorológico, la Agencia Estatal de Meteorología mantiene activo en la provincia de Cádiz el aviso naranja por lluvias en la comarca del Estrecho, mientras que el litoral gaditano, Grazalema y la campiña permanecen en aviso amarillo. Según los registros oficiales, algunos de los mayores acumulados de precipitaciones se han producido en municipios gaditanos como Jimena de la Frontera, Tarifa y Vejer, con cifras que alcanzan valores excepcionales.
Ante este escenario, la Junta de Andalucía ha elevado el PERI a fase de emergencia, en situación operativa 1, lo que permite reforzar la coordinación de los medios autonómicos y locales sin necesidad de activar recursos estatales. Además, se han enviado mensajes de alerta Es-Alert a cinco municipios del Campo de Gibraltar —Algeciras, San Roque, Castellar de la Frontera, Los Barrios y Jimena— para advertir a la población del riesgo existente y reforzar las medidas de autoprotección.
El consejero Antonio Sanz ha insistido en la necesidad de mantener la prudencia durante las próximas horas, evitar desplazamientos innecesarios y no cruzar nunca zonas anegadas ni cauces, aunque aparentemente presenten poco caudal. La vigilancia sobre los ríos y arroyos de la provincia continúa activa, ya que, aunque las lluvias puedan remitir, las escorrentías seguirán aportando agua a los cauces.
Los servicios de emergencia recuerdan que, ante cualquier situación de riesgo, la ciudadanía debe contactar con el 1-1-2 y seguir en todo momento las indicaciones de los operativos desplegados sobre el terreno.
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