La chirigota ‘Los hombres de Paco’ refuerza su candidatura en cuartos del COAC 2026 con un pase muy conectado al público
‘Los hombres de Paco’ firma en los cuartos del COAC 2026 una actuación en alza en el Gran Teatro Falla, con pasodobles de alto impacto social, cuplés muy efectivos y un tipo profundamente ligado a la identidad gaditana
La chirigota gaditana ‘Los hombres de Paco’ afrontó su pase de cuartos de final del COAC 2026 en el Gran Teatro Falla con la presión de ser uno de los grupos más esperados de la fase y respondió con una actuación que consolidó su perfil competitivo. Con letra de Francisco Javier García Rodríguez y Sergio Guillén Bancalero, música de Sergio Guillén y Alejandro Sánchez Helmo y dirección de este último, la agrupación regresó al concurso tras su participación en 2025 con ‘Una chirigota con ShoniKet3’, mostrando una evolución clara en repertorio y ambición.
El tipo vuelve a anclarse en la Cádiz más reconocible, la de La Caleta y su entorno, con esos personajes que se bañan todo el año en el Puente Canal y que forman parte del imaginario popular de la ciudad. Se trata de un planteamiento muy local, fácilmente identificable para el público del Falla, que permite sostener el repertorio desde la cercanía y el descaro, sin necesidad de artificios ajenos al estilo del grupo.
La presentación incluyó novedades respecto al pase de preliminares, en una clara intención de apretar la fase. Desde el arranque, la chirigota lanza un primer golpe metacarnavalero al burlarse de las chirigotas foráneas que apuestan por puestas en escena rígidas y poco móviles. El inicio resulta fresco y conecta de inmediato con un patio de butacas muy predispuesto, reforzando ese “sabor Cádiz” que define a la agrupación desde sus inicios.
El bloque de pasodobles supuso uno de los puntos más altos del pase. El primero aborda el racismo y la hipocresía social a través de la figura de un cangrejo “moro” al que quieren deportar, estableciendo un paralelismo con episodios recientes como los de Torre Pacheco. La letra señala el doble rasero con el que se tolera la explotación de inmigrantes mientras se les niega su lugar en la sociedad. La copla, bien armada y de plena actualidad, fue recibida con fuerza por el teatro y marcó territorio desde el inicio de la tanda.
El segundo pasodoble, firmado por Marta Ortiz, se centró en una reivindicación feminista directa: la escasa presencia de mujeres en la modalidad de chirigotas en adultos. La letra denuncia el machismo estructural del concurso en esta modalidad, contraponiéndolo con la realidad de la calle y de la cantera, donde las mujeres tienen un peso mucho mayor. La copla, clara en su mensaje y bien dirigida, encontró una respuesta notable del público y se convirtió en uno de los momentos más celebrados del pase.
La tanda de cuplés mantuvo un nivel alto de efectividad. El primero comparó a Donald Trump con los sevillanos por su supuesta tendencia a “querer conquistarlo todo”, mientras que el segundo lanzó un dardo directo a Antonio Martínez Ares desde la ironía sobre los gustos sexuales, con la dosis justa de maldad carnavalera. Ambos cuplés funcionaron con remates claros y un estribillo muy coreado, confirmando el buen estado de forma del grupo en este tramo corto.
El popurrí llegó enriquecido con nuevas referencias y guiños de actualidad, manteniendo el ritmo y la coherencia con el tipo. Aparecen alusiones a Bienvenido y otros elementos reconocibles del universo carnavalesco, cerrando el repertorio en un tono ascendente que dejó al público claramente satisfecho. El final, lejos de diluirse, reforzó la sensación de pase completo y bien medido.
En el apartado interpretativo, ‘Los hombres de Paco’ apuestan por un estilo fresco, directo y sin filtros. El marcado “shoniquete” del grupo, seña de identidad desde su estreno, aporta personalidad pero en ocasiones dificulta la comprensión del texto. Aun así, la chirigota compensa esa falta de depuración técnica con actitud, carisma y una notable capacidad de conexión con un público muy concreto y jaleoso.
La actuación de ‘Los hombres de Paco’ en cuartos del COAC 2026 confirma una evolución evidente respecto a preliminares. Con pasodobles de gran impacto, cuplés muy afinados y un tipo que respira Cádiz por los cuatro costados, la chirigota firma un segundo pase muy notable que la mantiene en la pelea y refuerza su candidatura como una de las propuestas con más personalidad de la modalidad.
























