La chirigota ‘Qué ases mi cielo’ vuela alto en su estreno en el Falla dentro del COAC 2026
El grupo infantil de Córdoba presenta en el COAC 2026 un tipo de aviadores que combina ternura, homenaje y cercanía en su primera experiencia sobre las tablas del Gran Teatro Falla
La chirigota infantil ‘Qué ases mi cielo’, procedente de Córdoba, se presentó en el Gran Teatro Falla dentro de la sesión de cantera del COAC 2026 con una propuesta que giró en torno al vuelo, el cielo y la emoción de cantar Carnaval lejos de casa. La agrupación, con autoría de letra, música y dirección de José Ignacio Garrido Pérez y representación legal de María Jesús Moreno Solís, regresó al certamen tras su participación en 2025 con ‘La mar de felices’, consolidando su presencia en el concurso.
Desde la apertura del telón, el tipo se fue desvelando con un juego visual que llevó al público desde la confusión inicial hasta la definición clara de la idea: un grupo de pequeños aviadores que, de distintas maneras, se acercan al cielo. El repertorio combinó referencias reales y simbólicas al vuelo, desde pioneros de la aviación hasta episodios contemporáneos, construyendo un imaginario reconocible y bien explicado para la categoría infantil.
La presentación sirvió para introducir el concepto con ligereza y humor, apoyándose en la idea de niños que se suben a cualquier sitio y “bajan volando”, una imagen que conectó rápidamente con el público. A partir de ahí, el tipo se enriqueció con distintos personajes y situaciones vinculadas al acto de volar, siempre desde un enfoque amable y comprensible.
En los pasodobles, la chirigota mostró su lado más emotivo. El primero funcionó como carta de presentación en el Falla, expresando la ilusión de cantar Carnaval en Cádiz y la sensación de estar “más cerca del cielo” por pisar un teatro mítico, aunque los pies sigan en el suelo gaditano por el amor al Carnaval. Un pasodoble que puso el acento en la experiencia vivida por el grupo y en el vínculo emocional que se genera con el escenario.
El segundo pasodoble giró hacia el homenaje, con una letra dedicada al pueblo de Adamuz, en la campiña cordobesa, por su respuesta solidaria tras un reciente accidente ferroviario. La chirigota amplió así el foco desde Córdoba capital a su provincia, destacando valores como la ayuda mutua y la humanidad, en una letra que fue recibida con especial atención por el público.
Los cuplés aportaron el tono más desenfadado del repertorio, con referencias a deportistas de actualidad, a las mascotas y a situaciones cotidianas tratadas desde la ingenuidad infantil. El grupo enlazó estos cuplés con un estribillo sencillo y reconocible, manteniendo la coherencia del conjunto sin romper el ritmo de la actuación.
El popurrí cerró la actuación recuperando la temática del vuelo y ampliando el abanico de situaciones humorísticas, con escenas que jugaron con la idea de despegar, aterrizar y quedarse en tierra. En este tramo final, la chirigota volvió a apoyarse en el contraste entre la imaginación infantil y la realidad, uno de los pilares del repertorio.
En lo interpretativo, ‘Qué ases mi cielo’ mostró un grupo compacto, con una ejecución cuidada para la categoría y una actitud escénica que transmitió disfrute y seguridad. La propuesta destacó más por su planteamiento global y su mensaje que por la búsqueda de golpes de efecto, manteniéndose siempre dentro de un tono acorde a la cantera.
La chirigota cordobesa dejó en el COAC 2026 una actuación cercana y bien intencionada, combinando emoción, homenaje y humor blanco. Un pase que reforzó la diversidad geográfica del concurso infantil y que evidenció, una vez más, la capacidad del Carnaval de Cádiz para acoger y emocionar también a quienes llegan desde fuera con respeto y pasión.






























