La comparsa El Patriota convierte el homenaje a Blas Infante en uno de los pases más solemnes de las semifinales del COAC 2026
La comparsa de Alcalá de Guadaíra firma en semifinales del COAC 2026 un repertorio de fuerte carga andalucista, con una presentación y un popurrí de alto impacto que la sitúan como candidata firme
La comparsa El Patriota protagonizó uno de los momentos más solemnes y comprometidos de las semifinales del COAC 2026 con un pase marcado por el homenaje a Blas Infante en el 90 aniversario de su asesinato. La agrupación de Alcalá de Guadaíra, con letra de Francisco Jesús Gómez León y Francisco Javier Ramos Rueda y música de Juan Manuel Moreno Gandúl, defendió en el Gran Teatro Falla una propuesta de fuerte carga simbólica y reivindicativa que conectó de forma directa con el público por su claridad ideológica y su potencia interpretativa.
El tipo sitúa a Blas Infante como eje del repertorio, no solo desde la memoria histórica, sino como referente del andalucismo contemporáneo. La idea está bien definida desde el inicio y se mantiene coherente durante toda la actuación, construyendo un discurso que reivindica la dignidad, la identidad y la lucha histórica de Andalucía. El planteamiento es claro y reconocible, con una lectura naturalista y respetuosa que evita el efectismo gratuito y apuesta por la emoción sostenida.
La presentación es, sin discusión, uno de los puntos más altos del pase. El relato del asesinato de Blas Infante en la carretera de Carmona, tras su detención en Coria del Río, se convierte en una pieza de enorme carga emocional, sostenida por una interpretación muy medida y una afinación sobresaliente. El impacto escénico es notable y define desde el primer momento el tono del repertorio. La respuesta del teatro confirma la eficacia de una apertura que sitúa a la comparsa en un plano de solemnidad poco habitual en la modalidad.
En los pasodobles, El Patriota mantiene un nivel alto, especialmente en el primero. La letra responde de forma directa a las palabras de Alberto Núñez Feijóo sobre Andalucía, reivindicando el esfuerzo histórico de los andaluces, la emigración forzada y el trabajo como base del progreso. La copla enlaza pasado y presente con claridad, denunciando el deterioro de los servicios públicos y la desigualdad territorial. El mensaje está alineado con la idea central del repertorio y se convierte en uno de los argumentos más sólidos de la actuación.
El segundo pasodoble cambia de registro y aborda el acoso escolar desde una perspectiva poco habitual, narrado en primera persona por la madre de la acosadora. El enfoque resulta interesante por su planteamiento, aunque el desarrollo no alcanza el mismo impacto emocional que el primer pasodoble. La letra es correcta y coherente, pero baja ligeramente el nivel en comparación con los momentos más brillantes del pase.
La tanda de cuplés supone el tramo más discreto del repertorio. El primero, centrado en una enumeración de compras para relajarse, tiene poco recorrido humorístico. El segundo mejora levemente con una referencia al mal tiempo y un remate con la bandera de Euskadi, funcionando de manera aceptable sin llegar a destacar. El estribillo cumple su función de enlace, sin convertirse en un elemento determinante.
El popurrí vuelve a elevar el conjunto y se sitúa entre las piezas más completas del repertorio. El desarrollo es ambicioso y sostenido, con especial protagonismo de la cuarteta dedicada al flamenco, que conecta identidad cultural y memoria colectiva. La despedida, cargada de solemnidad, refuerza el mensaje andalucista y cierra el pase con una fuerte respuesta del público, consolidando la sensación de un trabajo muy bien armado.
En el apartado interpretativo, la comparsa alcanza un nivel sobresaliente. El grupo muestra una potencia vocal notable, una afinación muy cuidada y un empaste sólido que sostiene el repertorio en sus tramos más exigentes. La interpretación transmite compromiso y convicción, reforzando la credibilidad del discurso. El estilo recuerda a la comparsa clásica de los años noventa, con prosa directa y momentos de alto contenido poético, sin renunciar a la claridad del mensaje.
La valoración final es la de un muy buen pase de semifinales. El Patriota presenta un repertorio coherente, comprometido y con identidad propia, destacando especialmente en la presentación y el popurrí. Aunque los cuplés y el segundo pasodoble quedan por debajo del nivel general, la fuerza del conjunto y su conexión con el público la convierten en una candidata firme a la Gran Final del COAC 2026, con argumentos suficientes para seguir creciendo en la resolución del Concurso.


























