La comparsa Los Humanos consolida su discurso social en semifinales del COAC 2026
Antonio Martínez Ares firma en semifinales del COAC 2026 un pase maduro y reflexivo con Los Humanos, una comparsa que crece desde la memoria, la denuncia y la emoción contenida
La comparsa Los Humanos afrontó su pase de semifinales del COAC 2026 en el Gran Teatro Falla confirmando la solidez de una propuesta que ha ido creciendo con el Concurso. Antonio Martínez Ares, que regresaba al certamen tras no participar en 2025 y después de encadenar tres primeros premios consecutivos en sus últimas comparecencias, defendió un repertorio reposado, coherente y de alto contenido social, sostenido desde una idea clara y reconocible.
El tipo, ancianos que observan el mundo desde la experiencia y el desgaste vital, funciona como una alegoría del paso del tiempo y de la memoria colectiva. Desde ese lugar simbólico, la comparsa plantea al Carnaval como último refugio humano frente a un entorno cada vez más deshumanizado. La propuesta no busca el impacto inmediato, sino que se desarrolla con calma, permitiendo que el mensaje cale progresivamente.
La presentación marca ese tono íntimo y melancólico tan reconocible del autor. La musicalidad, el empaste vocal y el tempo contenido construyen un pórtico emocional que evoca el envejecimiento, la fragilidad y la lucidez que llega con los años. Es una entrada sobria, bien medida y perfectamente alineada con el tipo, que sitúa al público en el universo narrativo de la comparsa desde el primer acorde.
Los pasodobles vuelven a ser el eje del pase. El primero aborda la incorporación de la mujer al Carnaval desde una estructura basada en el contraste. Arranca con una mirada irónica y deliberadamente anacrónica, que reproduce los clichés del pasado, para desmontarlos desde dentro y reivindicar el avance femenino en la fiesta. El remate, con el llamamiento a romper el “forillo de cristal”, está medido, es claro y conecta con un discurso que ya forma parte del presente del Concurso. La copla destaca por su equilibrio entre mensaje y construcción literaria.
El segundo pasodoble se adentra en uno de los temas más recurrentes del certamen, la turistificación y el acceso a la vivienda, pero lo hace desde una perspectiva muy concreta. El relato en primera persona de una persona mayor que se resiste a abandonar su hogar dota a la letra de una carga humana poderosa. La amenaza constante de la presión inmobiliaria, la pérdida del barrio y la identidad sustituidas por un parque temático, se expresan con contención y dureza, sin necesidad de excesos dramáticos. La frase “si me voy, será con los pies por delante” resume el espíritu de resistencia que vertebra la copla.
La tanda de cuplés se sitúa claramente en un segundo plano. El primero, dedicado a Donald Trump, y el segundo, de tono sexual y generacional, funcionan como transición dentro del repertorio, pero quedan muy por debajo del nivel de las piezas largas. Cumplen su función sin deslucir el conjunto, aunque no aportan momentos especialmente memorables.
El estribillo, en cambio, vuelve a erigirse como uno de los puntos fuertes de la comparsa. Su musicalidad y su capacidad de conexión con el público refuerzan el discurso global y actúan como elemento reconocible dentro del repertorio, manteniendo la atención y el pulso emocional.
El popurrí consolida definitivamente la propuesta. De estructura compleja y desarrollo progresivo, va ganando intensidad hasta desembocar en un tramo final de alto impacto emocional. Destaca especialmente la cuarteta dedicada al alzhéimer, donde el uso del silencio, la interpretación corporal y la desnudez del mensaje elevan el sentido del Carnaval como espacio de memoria, consuelo y redención. El cierre refuerza la idea de la fiesta como acto profundamente humano.
En el apartado interpretativo, la comparsa muestra más garra y seguridad que en pases anteriores. El grupo se percibe asentado, sin excesos ni alardes innecesarios, con un empaste sólido y una presencia escénica firme. La dirección musical y la coherencia del conjunto contribuyen a que el mensaje llegue con claridad.
La valoración global del pase es más que notable. Los Humanos firman un tercer pase muy sólido, con un discurso social bien armado y una idea que gana profundidad con cada escucha. Antonio Martínez Ares ofrece aquí una comparsa madura y reflexiva, donde el Carnaval se entiende como un ejercicio de humanidad frente a la inercia del mundo. La larga ovación del Falla, sostenida y agradecida, certificó la conexión de una propuesta que sigue creciendo en esta fase decisiva del COAC 2026.



































