‘La condená’ apela al andalucismo y a la memoria en un pase de cuartos sostenido por la voz de El Alemania
La comparsa chiclanera defiende un repertorio muy reivindicativo y clásico, con un primer pasodoble destacado y una interpretación marcada por el regreso de Antonio García al Gran Teatro Falla
La comparsa ‘La condená’, procedente de Chiclana, afrontó su segundo pase de cuartos del COAC 2026 con una propuesta de marcado carácter andalucista y un planteamiento clásico, apoyado de forma decisiva en la figura de Antonio García “El Alemania”, cuyo regreso al Gran Teatro Falla casi cuatro décadas después de su última participación concentró buena parte de las miradas. Con letra de Patricia Andrés Olozábal, música de Tomás García Delgado y dirección de Antonio José de la Llave Alias, la agrupación presentó un repertorio más basado en la interpretación y el mensaje que en la sorpresa escénica.
El tipo plantea a Andalucía como un barco a la deriva, tripulado por marineros condenados a remar sin puerto, una alegoría reconocible que sirve de marco para denunciar problemas estructurales y sociales. La escenografía, con la vela y la bandera andaluza ajada como fondo, refuerza esa imagen de tierra castigada, aunque el desarrollo narrativo del concepto no termina de evolucionar a lo largo del repertorio.
La presentación establece desde el inicio un tono solemne y reivindicativo, con un sonido añejo que remite a otra época del concurso. En este arranque destaca de forma clara la presencia escénica de El Alemania, que ejerce como eje vocal y simbólico de la comparsa, dotando al conjunto de una personalidad muy definida.
En los pasodobles se encuentran los momentos más sólidos del pase. El primero enlaza el 4 de diciembre, la memoria de García Caparrós y el testimonio de Ana Orantes, construyendo una copla de carga histórica y feminista que encuentra un buen equilibrio entre el relato y el remate emotivo. La sangre derramada aparece como símbolo de los derechos conquistados, en una de las letras más destacadas de la actuación.
El segundo pasodoble aborda el accidente ferroviario de Adamuz desde la historia de una joven que viajaba con la esperanza de labrarse un futuro lejos de su tierra. El desarrollo resulta emotivo y reconocible, aunque el remate, con una crítica directa y muy explícita al Gobierno, resulta excesivamente populista y resta fuerza al conjunto de la copla.
La tanda de cuplés se muestra claramente por debajo del nivel del resto del repertorio. El primero recurre a un humor escatológico con poco recorrido, mientras que el segundo, de temática sexual, no logra conectar con el público ni encontrar un remate efectivo. Es, sin duda, el tramo más débil del pase.
El estribillo vuelve a apoyarse de manera casi exclusiva en la voz rasgada y flamenca de El Alemania, con un quejío central que aporta identidad, aunque funciona más por la interpretación que por el contenido del texto. El popurrí mantiene ese carácter clásico y se plantea como un viaje interpretativo más que narrativo, con el capitán del barco acaparando el protagonismo vocal y evocando sonidos de otra etapa del Carnaval.
En conjunto, ‘La condená’ firma un pase digno y con personalidad, sostenido por la interpretación y por un mensaje ideológico claro. La comparsa no desentona en cuartos y deja momentos de interés, especialmente en el primer pasodoble, pero acusa irregularidad en las letras, una tanda de cuplés muy floja y la falta de un golpe definitivo que la impulse con más fuerza en la competición.


















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