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La Crujía de los Gamones de Ubrique, declarada Bien de Interés Cultural

Redacción 24 junio, 2026 3 minutos de lectura

El Consejo de Gobierno inscribe la Crujía de los Gamones de Ubrique como Bien de Interés Cultural en la tipología de Actividad de Interés Etnológico, lo que garantiza la protección de este ritual vinculado a la Noche de las Candelas.

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La Crujía de los Gamones de Ubrique ha sido declarada Bien de Interés Cultural (BIC). El Consejo de Gobierno ha aprobado el decreto por el que esta práctica se inscribe en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz como Actividad de Interés Etnológico, lo que supone su reconocimiento y protección oficial.

El ritual se celebra en el municipio gaditano durante la llamada Noche de las Candelas, el sábado más cercano al 3 de mayo, dentro de las celebraciones del Día de la Cruz. Hasta fechas recientes, también formaba parte de la romería de San Isidro. La práctica consiste en detonar centenares de gamones —una planta silvestre del género *Asphodelus*— tras calentarlos previamente en hogueras distribuidas por distintos espacios públicos.

La Crujía de los Gamones es una tradición arraigada en Ubrique y es el único municipio de la provincia de Cádiz donde se conserva este ritual. La celebración reúne a vecinos en torno a candelas instaladas en calles y plazas, donde además de la detonación de los gamones se desarrollan encuentros vecinales y comidas compartidas.

Según recoge el decreto, el gamón tiene un valor simbólico destacado en la localidad. Tradicionalmente se ha asociado a la predicción de las cosechas, resumida en la expresión popular “año de gamones, año de montones”. La planta también cuenta con presencia simbólica en otras zonas del arco mediterráneo y del occidente de la Península Ibérica.

La práctica incluye la recogida y quema de gamones en fincas públicas y privadas próximas al municipio, así como en otras áreas de la sierra. Esta actividad forma parte de la preparación de la fiesta y se transmite de generación en generación, principalmente en el ámbito familiar. La participación comienza desde edades tempranas y se mantiene como una vivencia colectiva a lo largo del tiempo.

La declaración como Bien de Interés Cultural reconoce el valor etnológico de esta manifestación inmaterial, vinculada tanto al territorio como al paisaje de Ubrique. El expediente destaca elementos como las hogueras, la detonación de los gamones y la dimensión sensorial de la celebración, que combina sonido, olor y convivencia en el espacio público y doméstico.

Durante la Noche de las Candelas, las calles se convierten en puntos de encuentro donde confluyen reuniones familiares, grupos de amigos y vecinos. Las candelas actúan como eje central de la celebración y como espacio de sociabilidad. La ornamentación de las hogueras y las manifestaciones pirotécnicas forman parte de una escenografía que se repite cada año.

La inscripción en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz implica el reconocimiento institucional de la Crujía de los Gamones como parte del patrimonio cultural andaluz y establece medidas para su protección y conservación. La figura de Bien de Interés Cultural busca garantizar la continuidad de la práctica y su transmisión futura.

Con esta declaración, la Junta incorpora formalmente al patrimonio protegido de Andalucía una de las celebraciones más singulares de la Sierra de Cádiz, reforzando el marco legal que ampara su mantenimiento como actividad tradicional viva en Ubrique.