La CTM denuncia despidos en los astilleros de Cádiz y pide la readmisión de dos soldadores
La Coordinadora de Trabajadores del Metal asegura que los despidos en los astilleros de Cádiz de Manuel Balber y Jesús Galván fueron represalias sindicales, pese a que el TSJA los declaró nulos en 2022

La Coordinadora de Trabajadores del Metal (CTM) de la Bahía de Cádiz ha denunciado públicamente la situación laboral de los soldadores Manuel Balber y Jesús Galván, despedidos en 2020 de una subcontrata que operaba en Navantia Puerto Real, y ha reclamado su reincorporación a las factorías de la comarca.
Según el comunicado difundido por la organización sindical, ambos trabajadores, con más de 30 años de experiencia en el sector, participaron en movilizaciones para reclamar carga de trabajo en los astilleros durante el verano de 2020. Tras esas protestas, fueron despedidos.
La CTM sostiene que estos despidos en los astilleros de Cádiz tuvieron carácter represivo por la implicación sindical de los afectados. El conflicto provocó entonces paros de una semana en los astilleros de Navantia en San Fernando y Puerto Real, en señal de protesta por las extinciones de contrato.
El caso fue llevado a los tribunales y, dos años después, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) declaró nulos los despidos al considerar que vulneraban derechos fundamentales, al estar vinculados a la actividad sindical de los trabajadores. No obstante, al tratarse de contratos eventuales ligados a una obra concreta ya finalizada, los afectados no fueron reincorporados a sus puestos.
Seis años después de los ceses y cuatro desde la sentencia, Balber y Galván no han vuelto a trabajar, según la CTM, en ninguna factoría ni taller del sector naval en la Bahía de Cádiz. El sindicato subraya que ambos cuentan con homologaciones profesionales y experiencia acreditada como soldadores.
En su comunicado, la organización afirma que la situación resulta especialmente llamativa en un contexto que califica de “momento histórico de carga de trabajo” en el sector, con necesidad de mano de obra especializada en distintas factorías de la zona.
La CTM considera que la falta de contratación posterior de los dos trabajadores supone una prolongación de las consecuencias de aquellos despidos y enmarca el caso en un debate más amplio sobre la libertad sindical en la industria auxiliar del metal.
Asimismo, el sindicato hace un llamamiento a las fuerzas sindicales, políticas y sociales de la Bahía para buscar una solución que permita la reincorporación de ambos profesionales al sector en la comarca. La organización señala que pondrá en marcha las iniciativas que considere necesarias para intentar revertir la situación.
Durante las movilizaciones de 2020, distintos comités de empresa y sindicatos mostraron su respaldo a las reivindicaciones de carga de trabajo, aunque expresaron discrepancias con respecto a la forma en que se desarrollaron las protestas, según recoge el propio comunicado.
El sector del metal en la Bahía de Cádiz ha vivido en los últimos años diversos episodios de conflictividad laboral vinculados a la carga de trabajo, las condiciones en las empresas auxiliares y la estabilidad en el empleo. Las factorías de Navantia en San Fernando y Puerto Real, así como las instalaciones de Dragados Offshore, concentran buena parte de la actividad industrial de la zona y generan miles de empleos directos e indirectos.
Por el momento, ni Navantia ni las empresas auxiliares mencionadas han realizado declaraciones públicas en relación con el comunicado difundido por la CTM. Tampoco consta que se haya anunciado una nueva convocatoria de movilizaciones en relación con este caso.
La situación de Manuel Balber y Jesús Galván vuelve a situar en el foco el debate sobre los derechos laborales y la contratación en la industria naval de la Bahía, en un contexto de elevada dependencia económica del sector en la comarca.







