La exposición Picasso y Barceló en el Museo de Cádiz pone en diálogo más de 80 obras de ambos artistas con una veintena de piezas arqueológicas del centro, desde el Neolítico hasta época contemporánea.

El Museo de Cádiz acoge desde este 26 de marzo la exposición temporal ‘Reflejos. Picasso x Barceló. El diálogo cerámico de dos genios’, una muestra que reúne más de un centenar de obras cerámicas y que podrá visitarse hasta el próximo 28 de junio.
La exposición Picasso y Barceló en el Museo de Cádiz presenta más de 80 piezas de Pablo Picasso (Málaga, 1881 – Mougins, 1973) y Miquel Barceló (Felanich, 1957), en diálogo con una veintena de obras procedentes de la colección arqueológica del propio museo. El recorrido abarca desde vasijas neolíticas hasta creaciones contemporáneas.
La apertura al público ha contado con la presencia de la consejera de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía, Patricia del Pozo; el artista Miquel Barceló; el copresidente de la Fundación Almine y Bernard Ruiz-Picasso, Bernard Ruiz-Picasso; y el director de actividades culturales de la Fundación Unicaja, José María Luna.
La muestra propone un recorrido por la historia de la cerámica como disciplina artística, integrando piezas arqueológicas del museo gaditano —como ánforas fenicias y romanas o lozas islámicas— junto a obras de los dos creadores contemporáneos. El planteamiento sitúa la cerámica como eje común entre distintas épocas y contextos culturales.
Tras su paso por el Museo de Almería, donde se exhibió desde mediados de diciembre hasta mediados de marzo, la exposición itinerante llega ahora a Cádiz como segunda sede. El proyecto continúa la línea de otras iniciativas que han relacionado la obra de Picasso con artistas contemporáneos, como la muestra celebrada en Granada entre 2024 y 2025 que lo vinculó con Jeff Koons.
En el caso de Picasso, la exposición recoge trabajos realizados especialmente a partir de la posguerra, cuando el artista se instaló en Vallauris y desarrolló una intensa producción cerámica. En ese periodo experimentó con platos, jarras y vasijas, integrando pintura y escultura en soportes tradicionales vinculados a la artesanía mediterránea.
Por su parte, Barceló se aproximó a la cerámica en la década de 1990 durante su estancia en Malí, donde entró en contacto con técnicas tradicionales de la comunidad dogón. Desde entonces, este material ha ocupado un lugar destacado en su producción, caracterizada por la experimentación formal y el trabajo directo con el barro.
La exposición establece conexiones formales y temáticas entre las piezas contemporáneas y los fondos arqueológicos del museo. Entre los elementos comunes figuran la representación de figuras humanas y animales, el uso del fuego como parte esencial del proceso creativo y la transformación del barro como materia prima.
El proyecto está comisariado por Miguel López-Remiro, director artístico del Museo Picasso Málaga, y Laura Esparragosa, directora del Museo de Cádiz. Cuenta con el patrocinio de la Fundación Unicaja.
Con esta propuesta, el Museo de Cádiz refuerza su programación temporal vinculando su colección permanente con obras de relevancia internacional. La muestra podrá visitarse en el horario habitual del centro hasta el 28 de junio.







