La hoja electrónica de quejas y reclamaciones en Andalucía permitirá reclamar desde el móvil a partir de abril
La hoja electrónica de quejas y reclamaciones en Andalucía, incluida en el nuevo Plan de Acción 2026-2028 presentado por la Junta, será obligatoria para las empresas y permitirá a los consumidores tramitar incidencias desde el móvil o la web.

Los consumidores andaluces podrán presentar quejas y reclamaciones desde el teléfono móvil a partir de finales de abril gracias a la puesta en marcha de la hoja electrónica de quejas y reclamaciones en Andalucía. La medida forma parte del Plan de Acción de Defensa de las Personas Consumidoras y Usuarias 2026-2028, aprobado esta semana por el Consejo de Gobierno andaluz y dotado con una inversión inicial de 5,5 millones de euros.
El consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz, presentó el plan con motivo del Día Mundial de los Derechos de las Personas Consumidoras. Según explicó, la nueva herramienta digital permitirá a los usuarios tramitar reclamaciones “desde cualquier sitio” a través de una aplicación móvil o del portal web habilitado.
El sistema será obligatorio para las empresas, que deberán facilitar este canal y podrán responder a las reclamaciones de forma inmediata. La iniciativa sustituirá progresivamente el modelo tradicional en papel, con el objetivo de simplificar trámites y reducir tiempos de gestión.
El plan incorpora además nuevas tecnologías en los servicios públicos de consumo. Entre las medidas previstas se encuentra la aplicación de inteligencia artificial en el portal Consumo Responde y en el sistema arbitral, con el fin de agilizar la resolución de conflictos sin necesidad de acudir a la vía judicial. También se contempla la automatización de procedimientos para acortar plazos administrativos.
En la provincia de Cádiz, como en el resto de Andalucía, los ciudadanos podrán acceder a estos servicios tanto desde sus dispositivos personales como a través de los denominados Puntos Vuela, una red de más de 10.500 sedes con conexión gratuita a internet repartidas por los municipios andaluces. En estos espacios se ofrecerá apoyo técnico para realizar trámites relacionados con consumo, especialmente en zonas rurales o para personas con dificultades de acceso digital.
El plan prevé también reforzar la coordinación con las Oficinas Municipales de Información al Consumidor (OMIC), presentes en distintos ayuntamientos gaditanos, así como con asociaciones de consumidores. El objetivo es fortalecer la red pública de atención y mejorar la interoperabilidad entre administraciones.
Otra de las líneas estratégicas es el refuerzo de la inspección y el control de mercado, con especial atención a sectores que concentran un mayor volumen de reclamaciones. La Junta ha anunciado que se intensificará la detección de cláusulas abusivas y prácticas comerciales desleales, particularmente en la contratación electrónica y en la venta de productos a través de plataformas digitales.
El documento también recoge la creación de una Comisión Interadministrativa de Cooperación de Consumo y el impulso de una Red Andaluza de Arbitraje de Consumo, que integrará a las distintas juntas arbitrales provinciales mediante canales digitales comunes. Asimismo, se elaborará un censo único andaluz de empresas adheridas al sistema arbitral.
En el ámbito formativo, el plan incluye campañas informativas sobre contratación online, prevención de fraudes y estafas —especialmente en el entorno digital—, etiquetado de productos, eficiencia energética y derechos en sectores considerados esenciales. Se prestará atención específica a colectivos vulnerables, como personas mayores y jóvenes, mediante guías adaptadas y herramientas de lectura fácil en la web de Consumo Responde.
La Junta ha señalado que el desarrollo del plan contará con mecanismos de seguimiento y evaluación periódica para medir el grado de cumplimiento de los objetivos fijados. La hoja electrónica de quejas y reclamaciones en Andalucía constituye una de las principales novedades de esta estrategia, que busca modernizar la gestión de los conflictos de consumo y facilitar el ejercicio de derechos por parte de la ciudadanía.







