La Junta implantará en 300 centros un programa de salud mental en las aulas
El programa de salud mental en las aulas se dirigirá a alumnado de ESO, Bachillerato y ciclos formativos y combinará actividades tutoriales con apoyo específico para adolescentes con dificultades emocionales.

La Consejería de Educación implantará en 300 centros andaluces sostenidos con fondos públicos el programa de salud mental en las aulas ‘Hablemos de emociones’, dirigido a estudiantes de Educación Secundaria Obligatoria (ESO), Bachillerato y ciclos formativos de Grado Básico y Medio. La iniciativa se extenderá durante el curso actual tras una fase piloto desarrollada en 2025/26.
El programa, elaborado por profesionales de los sistemas educativo y sanitario público andaluz, pretende facilitar al alumnado herramientas para identificar y gestionar sus emociones, afrontar situaciones de riesgo y mejorar sus relaciones interpersonales. Su puesta en marcha coincide con la celebración, el 10 de octubre, del Día Internacional de la Salud Mental.
‘Hablemos de emociones’ plantea dos niveles de actuación. El primero consiste en una intervención preventiva universal, integrada en la acción tutorial y dirigida al conjunto del alumnado participante. El segundo ofrece una atención selectiva para estudiantes que presentan dificultades emocionales o relacionales y necesitan un apoyo específico.
Las actividades abordarán el reconocimiento de las emociones propias y ajenas mediante el análisis de pensamientos y sensaciones corporales. También trabajarán la influencia de esos estados emocionales sobre la conducta y la manera de afrontar distintas situaciones cotidianas.
Otro de los contenidos será el análisis de estrategias de regulación emocional, cognitiva y conductual. Los estudiantes aprenderán a diferenciar entre los factores sobre los que pueden actuar y aquellos que quedan fuera de su control. La Consejería incluye entre los objetivos de la iniciativa mejorar el bienestar psicológico de los adolescentes y sus relaciones en el entorno familiar y social.
La intervención universal se desarrollará a través del programa GEA, siglas de Gestión Emocional para Adolescentes. Esta modalidad está destinada al alumnado de primero de ESO de centros sostenidos con fondos públicos y será impartida por los tutores, con el asesoramiento del Área de Función Tutorial y Asesoramiento sobre Convivencia y de los departamentos de Orientación.
GEA estará compuesto por ocho sesiones de una hora, que podrán celebrarse con una frecuencia semanal o quincenal. Los centros contarán con materiales didácticos y actividades para trabajar directamente con el alumnado, mientras que los equipos encargados de impulsar la iniciativa recibirán formación para trasladarla a las aulas.
La atención selectiva se articulará mediante GRUBEA, el Grupo de Bienestar Emocional en Adolescentes. Esta línea está destinada a estudiantes de ESO, Bachillerato y ciclos formativos con dificultades emocionales o relacionales vinculadas a la falta de herramientas para afrontar los problemas propios de su etapa vital.
Las intervenciones de GRUBEA estarán dirigidas por la enfermera referente de los centros educativos, con el apoyo de los departamentos de Orientación. El personal de enfermería participante dispondrá de un itinerario formativo específico gestionado por la Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias.
Esta actuación se incorpora a otras medidas de la Consejería de Educación relacionadas con el bienestar emocional en los centros públicos y concertados. Una de ellas contempla protocolos de prevención y protección, así como la intervención de orientadores para facilitar al alumnado recursos con los que afrontar situaciones cotidianas y detectar indicios de problemas psicosociales.
Entre los problemas contemplados figuran las dificultades de regulación emocional y de desarrollo, las alteraciones del estado de ánimo, la depresión, otros malestares relacionados con la salud mental y el riesgo de suicidio. El sistema educativo andaluz cuenta durante este curso con 2.274 orientadores, según los datos difundidos por la Consejería.
El plan también incluye formación para profesorado, equipos directivos, servicios de orientación e inspección educativa sobre indicadores de bienestar emocional y salud mental. Durante el curso pasado, más de 2.500 docentes participaron en acciones formativas relacionadas con estas materias, el buen trato a la infancia y los protocolos de derivación a los servicios de atención primaria de salud mental.
Las actuaciones se completan con contenidos sobre el uso inadecuado de las tecnologías de la información y la comunicación durante la infancia y la adolescencia, así como sobre la prevención de conductas adictivas.
Con motivo del Día Internacional de la Salud Mental, los centros andaluces podrán organizar actividades adaptadas a la edad y madurez del alumnado. La propuesta busca trabajar la sensibilización sobre los problemas de salud mental, reducir el estigma y fomentar el bienestar emocional dentro de la comunidad educativa.
En estas actividades podrán participar las familias, las asociaciones de madres y padres, las organizaciones estudiantiles, los ayuntamientos y otras entidades sociales, deportivas y culturales del entorno. La Consejería ha habilitado además materiales didácticos digitales para el profesorado a través de su portal de convivencia escolar.


