La revalorización de las pensiones en 2026 sube un 2,7% las contributivas y un 11,4% las no contributivas
La revalorización de las pensiones en 2026 beneficiará a millones de jubilados y perceptores de prestaciones en Cádiz y el resto del país, tras la decisión aprobada por el Consejo de Ministros el pasado 3 de febrero.

La revalorización de las pensiones en 2026 ya es oficial. El Consejo de Ministros aprobó el pasado 3 de febrero una subida general del 2,7% para las pensiones contributivas y del 11,4% para las pensiones no contributivas, una medida que tendrá efecto sobre unos 13 millones de pensiones y prestaciones en toda España, incluidos miles de beneficiarios en la provincia de Cádiz.
La decisión, anunciada por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, mantiene el sistema de actualización conforme al Índice de Precios de Consumo (IPC), aplicado de forma continuada desde 2022. El objetivo es preservar el poder adquisitivo de los pensionistas y reforzar la protección de las personas con menos recursos.
Según los datos oficiales, 2026 será el quinto año consecutivo en el que las pensiones se revalorizan conforme a la inflación. En ejercicios anteriores, las subidas fueron del 2,8% en 2025, del 3,8% en 2024, del 8,5% en 2023 y del 2,5% en 2022.
En el caso de las pensiones contributivas, la pensión media del sistema se situó en diciembre de 2025 en 1.317,7 euros mensuales. Esta cifra engloba las distintas modalidades, como jubilación, incapacidad permanente, viudedad, orfandad y prestaciones en favor de familiares. La pensión media de jubilación alcanza los 1.512,7 euros al mes, mientras que la de viudedad se sitúa en 937,6 euros.
Las pensiones no contributivas, dirigidas a personas que no han cotizado o no lo han hecho el tiempo suficiente y que carecen de recursos económicos, experimentan el mayor incremento porcentual. Tanto las de jubilación como las de invalidez pasan a fijarse en 8.803,20 euros anuales, lo que equivale a 628,8 euros mensuales en 14 pagas.
Estas prestaciones están destinadas a personas con ingresos anuales inferiores a ese umbral y, en caso de convivencia con familiares, se tienen en cuenta las rentas conjuntas de la unidad económica. En el ámbito local, estas ayudas resultan especialmente relevantes para personas mayores y ciudadanos con discapacidad que dependen de este ingreso para su subsistencia.
Las pensiones contributivas son gestionadas, con carácter general, por el Instituto Nacional de la Seguridad Social y su cuantía depende de las cotizaciones realizadas a lo largo de la vida laboral. Incluyen pensiones de jubilación —en sus modalidades ordinaria, anticipada, parcial o flexible—, incapacidad permanente y prestaciones por fallecimiento.
Para acceder a la jubilación ordinaria en 2026, se exige haber cotizado al menos 15 años y tener 66 años y 10 meses de edad si no se alcanzan los 38 años cotizados. Quienes sí lleguen a ese periodo de cotización podrán jubilarse a los 65 años.
Las pensiones no contributivas, por su parte, son gestionadas por las comunidades autónomas y por el IMSERSO en Ceuta y Melilla. Para solicitar una pensión no contributiva de jubilación es necesario tener 65 años o más y acreditar una residencia legal en España de al menos 10 años, dos de ellos consecutivos e inmediatamente anteriores a la solicitud. En el caso de la pensión no contributiva de invalidez, el solicitante debe tener entre 18 y 65 años y una discapacidad o enfermedad crónica igual o superior al 65%.
La normativa establece, como regla general, la incompatibilidad para percibir dos pensiones del mismo régimen, con excepciones como la pensión de viudedad. Tampoco se permite cobrar simultáneamente dos pensiones no contributivas.
La revalorización de las pensiones en 2026 supone, según el Gobierno, un refuerzo de la red de protección social y un incremento mayor para las prestaciones más bajas, con impacto directo en la reducción de las desigualdades económicas entre los pensionistas.



