La UCA presenta el proyecto Bioacumar para analizar contaminantes emergentes en el mar
El proyecto Bioacumar, presentado en la Sala Argüelles de Cádiz, estudiará la presencia de antibióticos, hormonas sintéticas y resistencias antimicrobianas en ecosistemas marinos desde una perspectiva de salud ambiental, animal y humana.

La Universidad de Cádiz ha acogido este miércoles la presentación del proyecto Bioacumar, una iniciativa de investigación de ámbito nacional que analizará la presencia, distribución e impacto de contaminantes emergentes en el medio marino. El acto se celebró en la Sala Argüelles del Edificio Constitución 1812 y reunió a representantes de universidades y centros de investigación implicados en el estudio.
El proyecto Bioacumar centrará su trabajo en compuestos como antibióticos, hormonas sintéticas y resistencias antimicrobianas, cuyo rastro se ha detectado en distintos entornos naturales. El objetivo es evaluar cómo estos contaminantes afectan a los ecosistemas marinos y qué implicaciones pueden tener para la salud ambiental, animal y humana.
La iniciativa se desarrolla bajo el enfoque conocido como ‘One Health’, que plantea la interconexión entre la salud de los ecosistemas, los animales y las personas. Desde esta perspectiva, el equipo investigador pretende generar datos que permitan mejorar la evaluación del riesgo ambiental asociado a estos compuestos y aportar información útil para la gestión marina, la pesca, la acuicultura y la conservación.
Durante la jornada se expusieron las principales líneas de trabajo del proyecto. Entre ellas, el análisis del papel de determinadas especies marinas como indicadoras del estado de salud del ecosistema. Renaud de Stephanis, de CIRCE (Conservación, Información y Estudio sobre Cetáceos), y Laura Miralles, de la Universidad de Oviedo, abordaron esta cuestión en sus intervenciones.
La catedrática de la Universidad de Cádiz Laura Martín presentó los trabajos centrados en el análisis químico de residuos de antibióticos y hormonas sintéticas en muestras ambientales. Por su parte, Sonia Martínez, de la Universidad de León, explicó las investigaciones sobre bacterias resistentes a antibióticos detectadas en muestras de peces.
El director del proyecto, Yaisel Juan Borrell, expuso las líneas relacionadas con el análisis metagenómico de resistencias antimicrobianas y comunidades bacterianas en muestras de agua. La sesión incluyó también una ponencia de Jesús de la Fuente, del Centro de Investigación en Salud Ecosistémica y de la Fauna Silvestre (CREWH), dedicada al concepto de salud ecosistémica.
Bioacumar utilizará como bioindicadores varias especies de interés pesquero y ecológico, entre ellas la lubina, el cazón y el delfín mular. A través de su estudio, el equipo analizará cómo los contaminantes emergentes pueden acumularse y transferirse a lo largo de la red trófica marina, así como posibles fuentes de origen vinculadas a actividades humanas, ganaderas o acuícolas.
El consorcio científico está coordinado por la Universidad de Oviedo y cuenta con la participación de la Universidad de León, la Universidad de Cádiz y CIRCE, además del CREWH. También colaboran entidades relacionadas con la investigación marina, la gestión ambiental y los sectores pesquero y acuícola.
La elección de Cádiz como sede de la presentación sitúa a la provincia en el centro de un proyecto que aborda un asunto con implicaciones directas para su entorno litoral y sus actividades económicas vinculadas al mar. La presencia de contaminantes emergentes es una de las líneas de estudio prioritarias en el ámbito científico europeo por su posible impacto a largo plazo y por la dificultad de detectarlos y regularlos con los sistemas tradicionales de control ambiental.
La jornada concluyó con un debate sobre vigilancia y control de contaminantes emergentes, en el que participaron investigadores y profesionales vinculados a la protección de los ecosistemas marinos.
El proyecto Bioacumar se desarrolla con la colaboración de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, a través del Programa Pleamar, y está cofinanciado por la Unión Europea mediante el Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (FEMPA).


