Las del patio llevan la comparsa juvenil extremeña al Falla en el COAC 2026 de cantera
La comparsa Las del patio, procedente de Mérida, actúa en el Gran Teatro Falla dentro del COAC 2026 de cantera con un repertorio centrado en la adolescencia, la educación y el compromiso social, construido desde una propuesta escénica de pandilla escolar y una mirada formativa
La comparsa juvenil Las del patio, llegada desde Mérida, participó en el Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas 2026 en una sesión dedicada a la cantera del Gran Teatro Falla. El grupo compareció con una propuesta claramente definida desde el tipo, una pandilla de alumnas que viven el Carnaval como punto de encuentro y como espacio de expresión, y con un repertorio que abordó cuestiones vinculadas a la adolescencia, la educación y la convivencia.
Desde la apertura del telón, la escena situó al espectador en un patio de colegio convertido en metáfora del mes de febrero y del propio Carnaval. El vestuario, basado en chándales y sudaderas con referencias visibles al mes carnavalesco, reforzó la idea de grupo y de pertenencia, mientras la colocación en escena subrayó el carácter coral de la propuesta. La comparsa presentó así un tipo reconocible y coherente, apoyado en una estética sencilla pero cargada de significado para el relato que se desarrolló posteriormente.
En la presentación, el grupo se definió como una banda de amigas que comienza su “curso” cuando llega febrero, estableciendo un paralelismo entre la vida escolar y el calendario carnavalesco. Ese planteamiento sirvió de hilo conductor para un repertorio que avanzó desde lo emocional hacia lo social, con letras que buscaron la identificación del público desde una óptica juvenil y reflexiva. La interpretación mostró un tono contenido, con momentos en los que se percibió el nervio propio del escenario, integrado dentro del discurso escénico.
El primer pasodoble funcionó como carta de presentación emocional de la comparsa. En él, Las del patio expresaron su vínculo con Cádiz y con su Carnaval, aun sin proceder de esta tierra, poniendo el acento en el sentimiento de pertenencia que genera la fiesta más allá de lo geográfico. La letra planteó esa pregunta recurrente sobre cómo puede sentirse tan cercano algo que no es propio de nacimiento, ofreciendo una respuesta desde la vivencia compartida y la afición construida con el tiempo.
El segundo pasodoble introdujo un tono más crítico y pedagógico al abordar la relación entre alumnado y profesorado en la etapa adolescente. La letra contrapuso distintas formas de entender la educación, señalando la dificultad de comunicarse en esas edades y reconociendo, al mismo tiempo, la figura de quienes acompañan y respetan los procesos personales. El enfoque evitó el señalamiento individual para centrarse en una reflexión generacional, conectando con experiencias comunes.
En el desarrollo del repertorio apareció también la temática del acoso escolar, tratada desde una perspectiva seria y respetuosa. La comparsa puso el foco en las consecuencias del bullying y en su impacto más allá de la persona directamente afectada, subrayando la necesidad de atención y respuesta social. El tratamiento del tema se integró en el discurso general del grupo, sin romper el tono juvenil ni la coherencia del tipo.
La tanda de cuplés aportó un cambio de ritmo con referencias cotidianas y cercanas al entorno familiar y social de las componentes. Las letras giraron en torno a situaciones domésticas, la relación con madres y padres y la experiencia del viaje hasta Cádiz en un contexto de temporal, incorporando guiños actuales y reconocibles para el público. El popurrí cerró la actuación retomando la idea del patio y del timbre escolar como símbolo de despedida y reencuentro, enlazando de nuevo con febrero como punto de retorno.
Las del patio, con letra de María del Mar Álvarez Pardo, música de Francisco Ardila González y dirección de Irene Muñoz Ruiz, dejaron en el Falla una actuación construida desde la coherencia temática y la intención formativa. Su participación en el COAC 2026 de cantera volvió a mostrar la presencia de agrupaciones de fuera de la provincia que encuentran en el concurso un espacio de aprendizaje, expresión y continuidad dentro del Carnaval.




























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