- Publicidad -
Carnaval
Carnaval

‘Las guasnías’ defienden la escuela pública desde el Falla con un repertorio comprometido y coherente

La comparsa gaditana regresa al COAC 2026 tras su segundo premio del pasado año con una propuesta centrada en la educación, la igualdad y la conciencia social

La comparsa infantil ‘Las guasnías’, procedente de Cádiz, volvió a demostrar en el COAC 2026 que la cantera también es espacio para el discurso social y la reflexión colectiva. Tras lograr el segundo premio en 2025 con Las maleducadas, la agrupación dirigida por David Amaya Jiménez presentó este año un repertorio de marcado carácter reivindicativo, centrado en la defensa de la escuela pública y de una educación basada en valores, recursos y oportunidades para todos.

El telón se levantó descubriendo un aula como escenografía principal. Una pizarra, estanterías y material escolar componían el decorado, mientras las componentes aparecían vestidas con una estética dominada por el blanco y el verde, colores que remitían de forma directa a Andalucía. Desde ese primer impacto visual quedó claro el concepto: un sindicato simbólico que alza la voz en defensa de la enseñanza pública de calidad. El tipo se completó con numerosos detalles y palabras clave proyectadas en escena —libertad, tolerancia, igualdad o valores— que reforzaban el mensaje sin necesidad de explicaciones añadidas.

La presentación sirvió para situar el discurso del repertorio. La comparsa se definió como una organización que lucha por una educación digna, con medios suficientes y atención real a las necesidades del alumnado. La letra invitó a sumarse a esa causa colectiva, apelando tanto a niños como a adultos, con un tono firme pero accesible, muy adecuado para la categoría infantil.

- Publicidad -

El primer pasodoble desarrolló una metáfora especialmente reconocible: la escuela como un universo. En ese espacio, algunos niños se sienten solos, como planetas aislados, mientras otros actúan como meteoritos que golpean y hacen daño. Frente a ellos, aparecen las estrellas fugaces, símbolos de la empatía y el compañerismo. La letra abordó así el acoso escolar desde una perspectiva poética, subrayando la importancia del apoyo y del cuidado dentro del entorno educativo.

El segundo pasodoble trasladó la acción a La Caleta, convertida también en una escuela de vida. La comparsa construyó un recorrido emocional por este enclave gaditano, reivindicando su protección y el papel de los mayores como transmisores de conocimiento. Los abuelos aparecieron como maestros que enseñan a amar la ciudad, el mar y sus rincones, reforzando la idea de que educar va mucho más allá de las aulas.

El tercer pasodoble introdujo un tono más irónico y crítico, centrado en la organización del propio concurso. Las componentes expresaron su descontento con los horarios matinales de las sesiones infantiles, reclamando comprensión hacia el esfuerzo que supone madrugar y cantar tan temprano. La letra, tratada desde el humor, reflejó una queja recurrente en la cantera y conectó con el público por su cercanía y naturalidad.

En los cuplés, la comparsa volvió a un registro más ligero sin abandonar del todo el hilo argumental. El primero se centró en los menús escolares, con especial mención al pescado del comedor, poco apreciado por las protagonistas, que contraponen esa comida a los sabores tradicionales de la freiduría gaditana. El segundo cuplé puso el foco en el alcalde, al que invitan irónicamente a probar la comida del comedor escolar, en un guiño gastronómico con trasfondo crítico.

El popurrí cerró la actuación reafirmando el mensaje central del repertorio: la ilusión como derecho y no como privilegio. La comparsa insistió en la necesidad de una educación pública que garantice igualdad real, sin etiquetas ni exclusiones, y que apueste por el futuro desde la infancia. El final dejó una sensación de coherencia discursiva y compromiso sostenido, valores que ya se han convertido en seña de identidad del grupo.

Con ‘Las guasnías’, esta comparsa gaditana vuelve a situarse como una de las propuestas más conscientes y sólidas de la cantera del COAC 2026, demostrando que el Carnaval infantil también puede ser un espacio para la crítica constructiva, la defensa de lo común y la educación en valores desde el escenario del Gran Teatro Falla.





















- Publicidad -

Contenido recomendado

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba