Los trabajadores de La Campera en Chiclana denuncian impagos y el corte de luz del establecimiento
Los trabajadores de La Campera en Chiclana trasladan al alcalde su preocupación por el “bloqueo” de la empresa, tras quedar sin cobrar la nómina de mayo y no poder abrir por el corte del suministro eléctrico.

La plantilla de La Campera en Chiclana ha denunciado el impago de la nómina de mayo y el corte del suministro eléctrico del establecimiento, una situación que, según los empleados, mantiene bloqueada la actividad y podría desembocar en el cierre del negocio sin comunicación oficial por parte de la propiedad.
Los trabajadores trasladaron esta situación en una reunión mantenida con el alcalde de Chiclana, José María Román, y la delegada municipal de Fomento Económico, Manuela Pérez. Al encuentro asistió la mayoría de la plantilla, salvo dos empleados que permanecían en el establecimiento.
Según expusieron los empleados, desde la jornada anterior no pueden desarrollar su trabajo tras haberse producido el corte de la luz en las instalaciones y en la zona de trabajo. A ello se suma el impago de la nómina correspondiente al mes de mayo.
La falta de suministro eléctrico impide la apertura con normalidad y, según indicaron, está generando una situación de desatención hacia los clientes y la consiguiente pérdida de ingresos. Los trabajadores consideran que el negocio se encuentra en una situación de “bloqueo” y temen que pueda cesar su actividad sin que la dirección haya ofrecido explicaciones.
El delegado de Personal de la plantilla, Manuel Guerrero, expresó la preocupación existente entre los empleados ante la falta de información por parte de la propiedad. “Como siga con la misma intención de bloqueo por parte de la familia, vemos que la situación no tiene salida porque no nos da la oportunidad a los trabajadores o a otra empresa externa de hacerse cargo del negocio”, afirmó.
Guerrero añadió que el corte de luz está afectando directamente al desarrollo de la actividad diaria. “Nos han cortado la luz y hay personas que entran a las 2 de la mañana y se encuentran que aquello es inaccesible”, señaló. A su juicio, la situación “parece que va para largo porque no hay nadie que se haga responsable de la empresa”.
La plantilla ha solicitado apoyo institucional para intentar encauzar el conflicto y que la propiedad aclare la situación del negocio. Los empleados plantean que, en caso de que la actual dirección no continúe al frente, se facilite la posibilidad de que los propios trabajadores u otra empresa puedan asumir la gestión y garantizar la continuidad de la actividad.
Durante la reunión, el alcalde y la delegada de Fomento Económico escucharon las demandas de los trabajadores y conocieron de primera mano los detalles del conflicto laboral. Según trasladó el Ayuntamiento, el encuentro se celebró para recabar información sobre la problemática surgida en el seno de esta empresa local.
Los empleados temen que el escenario actual pueda derivar en un cierre patronal, aunque aseguran no haber recibido una comunicación formal al respecto por parte de la empresa. La incertidumbre afecta tanto a la estabilidad laboral de la plantilla como al funcionamiento ordinario del establecimiento.
Por el momento, no consta una respuesta pública de la propiedad sobre las denuncias planteadas por los trabajadores ni sobre las medidas previstas para resolver la situación. Mientras tanto, la actividad permanece condicionada por la falta de suministro eléctrico y por la ausencia de certezas sobre el futuro inmediato del negocio.
La situación de La Campera en Chiclana abre así un nuevo frente laboral en el municipio, con una plantilla que reclama el abono de los salarios pendientes y una solución que permita reanudar la actividad con normalidad.





