Navantia eleva sus pérdidas en 2025 hasta 149 millones pese a cuadruplicar los pedidos
Las pérdidas de Navantia en 2025 aumentan un 23,1%, mientras la compañía pública incrementa un 57% su cartera de pedidos, con impacto directo en sus centros de Cádiz y una aportación de 648 millones al PIB provincial.

Navantia cerró 2025 con unas pérdidas de 149 millones de euros, un 23,1% más que el año anterior, pese a haber registrado la mayor contratación de su historia reciente, con 6.627 millones de euros en nuevos pedidos. El incremento de las pérdidas de Navantia en 2025 contrasta con el fuerte crecimiento de la carga de trabajo en sus centros, entre ellos los de la Bahía de Cádiz.
Según los datos difundidos por la compañía pública, integrada en la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), los números rojos pasaron de 121 millones en 2024 a 149 millones en el último ejercicio. La empresa atribuye este resultado, en parte, al impacto de sus filiales internacionales, especialmente en Reino Unido, en el primer año de aplicación del plan para integrar activos industriales adquiridos en enero de 2025.
No obstante, el resultado neto se situó en 119 millones de euros en pérdidas, lo que supone una mejora del 9,6% respecto al ejercicio anterior, aunque la compañía señala que todavía no recoge el efecto del incremento de actividad derivado de los nuevos contratos.
En paralelo, Navantia cerró el año con una cartera de pedidos acumulada de 12.826 millones de euros, un 57% más que en 2024. La contratación anual, que ascendió a 6.627 millones, multiplica por cuatro la del ejercicio precedente y consolida carga de trabajo a medio plazo en todos los centros productivos.
El crecimiento de la actividad se refleja también en la cifra de negocio consolidada, que aumentó un 30%, hasta alcanzar 1.978 millones de euros. En el caso de la sociedad individual, la facturación fue de 1.728,5 millones, un 23% más que el año anterior.
La mayor parte de la cartera corresponde a contratos de defensa, que suponen en torno al 88% del total. Entre los programas en ejecución figuran las fragatas F-110 —con tres de las cinco unidades ya en construcción—, los submarinos S-80, el segundo lote de corbetas para Arabia Saudí y nuevos encargos para la Armada española, como los Buques de Acción Marítima (BAM 7 y 8), el Buque de Aprovisionamiento en Combate (BAC) y buques hidrográficos costeros.
A estos trabajos se suman los contratos de sostenimiento con la Armada y la Marina estadounidense, la actividad de Reparaciones —tanto civil como militar— y los proyectos vinculados a la energía eólica marina a través de Navantia Seanergies.
En el ámbito inversor, la empresa destinó 120,2 millones de euros a inmovilizado material y 4,9 millones a inmovilizado intangible en la sociedad matriz. Entre las actuaciones mencionadas figura el desarrollo de la Línea de Paneles Planos en Puerto Real, una de las instalaciones estratégicas para la modernización industrial en la provincia de Cádiz.
La plantilla del grupo alcanzó las 6.761 personas al cierre de 2025, de las que 5.113 pertenecen a la sociedad individual. Más allá del empleo directo, la compañía estima que su actividad genera 29.435 puestos de trabajo entre empleos directos, indirectos e inducidos.
En términos económicos, la aportación de Navantia al PIB nacional se sitúa en 1.850 millones de euros, lo que representa el 1,03% del PIB industrial y el 1,29% del empleo industrial en España. Por provincias, la actividad generó 648 millones de euros de PIB en Cádiz, 744 millones en A Coruña y 459 millones en Cartagena.
La empresa sostiene que el aumento de la contratación es el primer paso hacia un crecimiento de la cifra de negocio, que prevé situar en el entorno de los 3.000 millones de euros en 2027, dentro de una estrategia orientada al equilibrio financiero y a la mejora de la eficiencia operativa.
Los datos confirman así un ejercicio con resultados negativos en términos contables, pero con un volumen de pedidos y actividad que refuerza la carga de trabajo en los astilleros, incluidos los de la Bahía de Cádiz, donde se concentra una parte relevante de los programas actualmente en ejecución.


