Picardo califica de “éxito” la primera semana del acuerdo de Gibraltar pese a incidencias en la frontera
El ministro principal asegura que la primera semana del acuerdo de Gibraltar ha traído mayor fluidez tras la supresión de la Verja, aunque reconoce problemas con el sistema de entradas, los trámites aduaneros y el tráfico en La Línea.

La primera semana del acuerdo de Gibraltar entre la Unión Europea y el Reino Unido, en aplicación provisional desde la medianoche del 15 de julio, ha sido valorada como un “éxito” por el ministro principal del Peñón, Fabian Picardo, a pesar de las incidencias registradas en estos primeros días, especialmente en los controles aeroportuarios, los trámites aduaneros y el tráfico en la frontera con La Línea de la Concepción.
En declaraciones remitidas a Europa Press, Picardo sostiene que, “en términos generales”, la puesta en marcha del tratado ha funcionado, aunque reconoce “numerosos y previsibles problemas propios de una transformación de esta magnitud”. El acuerdo regula la nueva relación entre Gibraltar y la UE tras el Brexit y ha supuesto la supresión de la histórica Verja, que separaba físicamente el Peñón del municipio linense.
Uno de los principales cambios ha sido el traslado de los controles fronterizos al aeropuerto de Gibraltar. Allí, según explica el ministro principal, se han producido dificultades en la aplicación del Sistema de Entradas y Salidas (EES) europeo. En estas instalaciones, los controles los realizan primero agentes gibraltareños y, a continuación, policías españoles.
Picardo enmarca estas incidencias en un contexto más amplio y señala que han sido “similares a las registradas en otras fronteras europeas” donde se ha implantado este sistema. No obstante, los ajustes técnicos y operativos han marcado los primeros días del nuevo modelo.
También se han detectado problemas en los nuevos trámites aduaneros previstos en el acuerdo. Medios locales gibraltareños han informado de retrasos en la entrada de mercancías al Peñón, entre ellas productos frescos y farmacéuticos. El ministro principal admite que se han producido “incidencias” en este ámbito, sin detallar el alcance de las mismas.
En paralelo, se han registrado problemas de tráfico en el entorno fronterizo. Según Picardo, estas complicaciones se han visto “agravadas por las limitaciones temporales de la infraestructura en el lado linense durante la Feria de La Línea de la Concepción”, celebrada en estos días. La coincidencia entre el arranque del nuevo sistema y un evento que incrementa la movilidad en la ciudad ha añadido presión a los accesos.
El ministro principal señala que la gestión de estas dificultades ha requerido un “enorme esfuerzo” por parte de las administraciones públicas implicadas y la colaboración de la población gibraltareña. En el Campo de Gibraltar, la aplicación del acuerdo ha sido seguida con atención tanto por trabajadores transfronterizos como por sectores económicos dependientes del intercambio diario entre ambos lados.
Más allá de los problemas iniciales, Picardo defiende que el acuerdo de Gibraltar en su primera semana ya ha permitido apreciar cambios en la movilidad. Destaca “una mayor fluidez” y la desaparición de los controles en la Verja, donde en la medianoche del 15 de julio se produjeron escenas de celebración tras la retirada de las barreras físicas.
El dirigente gibraltareño considera que este nuevo marco abre una etapa diferente en la relación con el entorno del Campo de Gibraltar. A su juicio, el impacto es “profundo y muy positivo” y permitirá desarrollar el potencial del tratado una vez se superen los ajustes técnicos y administrativos propios del arranque.
La aplicación provisional del acuerdo supone uno de los cambios más relevantes en décadas en la relación entre Gibraltar y su entorno inmediato. La eliminación de la Verja modifica la dinámica de paso diario de trabajadores y mercancías, aunque los primeros días han evidenciado la complejidad operativa del nuevo sistema.
Picardo, que prevé dejar el cargo el próximo otoño tras casi quince años al frente del Gobierno gibraltareño, ha realizado esta valoración cuando se cumple la primera semana de funcionamiento del tratado. Mientras continúan los ajustes, la evolución del tráfico, los controles aeroportuarios y los trámites aduaneros marcarán las próximas semanas en la comarca.



