Rescate en la Bahía de Cádiz de cuatro personas aisladas en unas rocas junto al puente Carranza
La Guardia Civil auxilió a los cinco ocupantes de una embarcación recreativa durante el rescate en la Bahía de Cádiz, después de que encallara en una zona de difícil acceso

La Guardia Civil rescató a cuatro personas que habían quedado aisladas en un saliente rocoso cerca del puente Carranza después de que la embarcación recreativa en la que navegaban encallara en la Bahía de Cádiz. Un quinto ocupante logró liberar la nave y hacerse con su control, mientras el resto permanecía sin posibilidad de abandonar las rocas por sus propios medios.
El rescate en la Bahía de Cádiz se produjo el 26 de agosto, alrededor de las 19.00 horas. Los agentes del Servicio Marítimo Provincial recibieron el aviso de la Central Operativa de Servicio de la Comandancia, que les alertó de un accidente con cinco personas atrapadas en una zona rocosa de difícil acceso.
Cuando los efectivos se aproximaron al lugar, encontraron a varios de los ocupantes de pie sobre las rocas, en medio del mar, mientras trataban de empujar la embarcación para desencallarla. La Guardia Civil describió la situación como anómala por la posición de los tripulantes y las dificultades que presentaba el entorno para acceder hasta ellos.
Durante la aproximación de los agentes, los ocupantes consiguieron finalmente liberar y desplazar la embarcación. Sin embargo, solo uno de ellos pudo subir a bordo y gobernarla, por lo que los otros cuatro quedaron en el saliente rocoso.
Según el relato de la Guardia Civil, las personas que permanecieron en las rocas se encontraban nerviosas al comprobar que no podían salir de la zona por sus propios medios. Los agentes evaluaron tanto las características del terreno como el estado de la mar antes de decidir la forma de acceder al punto en el que estaban atrapadas.
El Servicio Marítimo optó por utilizar una embarcación auxiliar sin motores y realizar la aproximación a remo. Esta maniobra permitía a los agentes mantener un mayor control en las inmediaciones de las rocas y reducir el riesgo durante el acercamiento.
Una vez junto al saliente, los guardias civiles subieron a los cuatro ocupantes a la embarcación auxiliar y los retiraron de la zona. La actuación permitió auxiliar a las cinco personas que viajaban en la embarcación recreativa: cuatro fueron evacuadas de las rocas y la quinta había conseguido hacerse cargo de la nave después de liberarla.
La intervención se desarrolló en un punto de la Bahía de Cádiz próximo al puente Carranza, donde la configuración rocosa dificultaba el acceso. La Guardia Civil señaló que el estado de la mar podía haber complicado la situación si los cuatro ocupantes hubieran permanecido más tiempo aislados.


