San Roque aprueba un decreto con nuevas normas para prevenir incendios en el municipio
El Ayuntamiento publica un decreto con normas para prevenir incendios en San Roque que obliga a limpiar parcelas, mantener franjas de seguridad de 15 metros y contar con planes de autoprotección en zonas próximas a monte

El Ayuntamiento de San Roque ha aprobado un decreto que establece nuevas normas para prevenir incendios en el municipio, tras ser considerado como zona altamente vulnerable frente a incendios forestales. La medida afecta tanto a propietarios particulares como a urbanizaciones y actividades situadas en terrenos forestales o en áreas próximas a monte.
El decreto, dictado por la Alcaldía, recoge una serie de obligaciones basadas en la normativa vigente con el objetivo de reducir el riesgo de incendios y minimizar posibles daños personales y materiales durante la época de mayor peligro.
Entre las principales medidas, se establece que los propietarios y titulares de parcelas y solares deben mantener sus terrenos en condiciones adecuadas de seguridad, salubridad y ornato público. Esto incluye la limpieza de vegetación espontánea, herbáceas y matorral, una actuación clave para evitar la propagación del fuego en caso de incendio.
La normativa también afecta a urbanizaciones, zonas de acampada, instalaciones y actividades ubicadas en terrenos forestales o en la denominada interfaz urbano-forestal, es decir, áreas donde confluyen viviendas y monte. En estos casos, será obligatorio disponer de un Plan de Autoprotección que deberá presentarse en el Ayuntamiento para su aprobación.
Además, el decreto fija la obligación de mantener una franja de seguridad perimetral de al menos 15 metros en núcleos de población, edificaciones, instalaciones industriales y urbanizaciones situadas en zonas de riesgo. Esa franja deberá estar libre de residuos, matorral y vegetación herbácea. Se podrán conservar formaciones arbóreas y arbustivas, aunque su densidad deberá ajustarse a lo que determine el correspondiente Plan de Autoprotección.
La regulación municipal recuerda igualmente las prohibiciones en vigor durante la época de peligro alto de incendios, que se extiende del 1 de junio al 15 de octubre. En ese periodo está totalmente prohibido el uso del fuego, en especial para la quema de vegetación natural y de residuos agrícolas o forestales.
También se prohíbe encender fuego para preparar alimentos o para cualquier otra finalidad, incluso en áreas de descanso de la red de carrereteras y en zonas recreativas y de acampada, aunque estén habilitadas para ello.
Más allá de la campaña estival, el decreto incide en conductas que están prohibidas durante todo el año. Entre ellas, arrojar o abandonar cerillas, colillas, cigarros u otros objetos en combustión, así como tirar papeles, plásticos, vidrios o cualquier residuo susceptible de originar un incendio.
Asimismo, las actividades que impliquen el lanzamiento de cohetes, globos u otros artefactos que contengan fuego o puedan provocarlo requerirán autorización expresa del delegado del Gobierno de la Junta de Andalucía.
El Ayuntamiento justifica la adopción de estas medidas en la especial vulnerabilidad del término municipal frente a incendios forestales, una circunstancia que obliga a reforzar la prevención, especialmente en las zonas donde conviven áreas residenciales y espacios naturales.
Con este decreto, el Consistorio busca reforzar la responsabilidad de propietarios y comunidades en la prevención de incendios y recordar las obligaciones legales ya existentes, en un contexto marcado por las altas temperaturas y el riesgo elevado durante los meses de verano.


