El técnico amarillo admite que el equipo está en “una dinámica muy difícil de entender” tras una nueva derrota ante el Andorra, aunque defiende el juego mostrado y asegura en la rueda de prensa de Sergio González tras el Cádiz-Andorra que ve al equipo “preparado” para lograr las victorias necesarias para la permanencia.

El entrenador del Cádiz CF, Sergio González, aseguró este sábado que su equipo “no ha merecido perder” ante el Andorra, pese a encadenar una nueva derrota que agrava la situación clasificatoria. En la rueda de prensa de Sergio González tras el Cádiz-Andorra, el técnico reconoció la mala dinámica de resultados, aunque defendió el rendimiento mostrado por sus jugadores en el Nuevo Mirandilla, donde se registraron 13.655 espectadores.
“Si hablamos de parcial, si hablamos de puntos, está claro que estamos en una dinámica muy grosera, muy difícil de entender y muy difícil de explicar”, afirmó el entrenador. No obstante, centrado en el análisis del encuentro, insistió en que “en el partido de hoy no hemos merecido perder”.
El Cádiz, según su técnico, generó más ocasiones que su rival. “Hemos tenido más chutes, más remates”, señaló. Explicó que el equipo fue de menos a más, con una primera parte en la que les faltó “un poquito de fluidez” tras recuperación de balón, y una segunda mitad en la que los amarillos dominaron los últimos 20 minutos con llegadas y acciones a balón parado, aunque sin acierto.
“El rush final ha sido prácticamente nuestro, pero no hemos sido capaces de meter ese gol que nos hubiera dado alas”, resumió.
Sergio González destacó el ambiente del estadio y la implicación de la afición en un partido que el club había planteado como decisivo en este tramo final. “Hoy queríamos darle gasolina a ese fuego”, explicó, en referencia al apoyo de la grada. “Ha habido momentos en que la gente nos ha empujado y lo hemos notado”.
El técnico lamentó que el resultado no consolidara esa conexión. “Es una pena que de este punto de partida hoy no hayamos podido conseguir la victoria”, indicó. Aun así, aseguró que mantiene la confianza: “Yo sigo creyendo que vamos a conseguirlo”.
En términos clasificatorios, reconoció que la situación obliga a reaccionar. “Está claro que con 38 puntos no nos vamos a salvar”, advirtió. “Mínimo dos victorias vamos a conseguir seguro”. El entrenador enmarcó este tramo final como una “miniliga de ocho partidos” y recordó que aún quedan oportunidades para revertir la situación.
Sobre el estado anímico del vestuario, explicó que los jugadores están “fastidiados”, pero comprometidos. “Quieren hacer las cosas bien, quieren rebelarse, pero siempre hay una mini circunstancia que nos lo impide”, comentó.
En el apartado individual, el partido dejó el debut de Lucas Pérez, recibido con una ovación por la grada. “Es un futbolista que atrapa, que la gente quiere ver y que nosotros también queremos ver”, señaló el técnico. No obstante, recordó que llevaba tiempo inactivo y que disputó “más minutos de los que quizás” estaban previstos inicialmente.
También valoró positivamente la aportación de los jugadores que salieron desde el banquillo, entre ellos Suso y Brian. Sobre la suplencia de Suso, aclaró que fue una “decisión técnica”, relacionada con el planteamiento del partido y las características del rival.
En cuanto a la ausencia de Iza, explicó que el jugador sufrió “un pinchacito pequeño” durante la semana y que, en principio, podría estar disponible en un plazo aproximado de siete días.
Respecto al desarrollo del juego y la sensación de que el rival tuvo mayor posesión, Sergio González contextualizó que el Andorra es uno de los equipos que más controla el balón en la categoría. Aun así, defendió que en la segunda parte el Cádiz logró equilibrar esa faceta e incluso “quitarle la pelota” en varias fases.
Pese a la acumulación de resultados negativos, el entrenador reiteró su convencimiento de que el equipo puede revertir la situación. “Es difícil de administrar, difícil de entender, difícil de aceptar, pero no tenemos otra medicina que volver a intentarlo”, concluyó.






