Comparsa ‘El jardín de la alegría’

El primer pasodoble se lo dedican a su peña, Nuestra Andalucía, a la que tanto debe el Carnaval, cuna de comparsas míticas que ocupan un lugar destacado en la historia de esta fiesta. En el segundo le piden a su padre tiempo, ese concepto que nunca vuelve, porque cuando quiera darse cuenta se habrá perdido la vida.
En los cuplés se acuerdan del parecido razonable entre las orejas del alcalde y el tipo de la comparsa de Jesús Bienvenido. El segundo al palomo del cuarteto que ha actuado anteriormente, que ha conseguido lo que parecía imposible, separar a Carli y a Subiela posándose en la cuerda de ‘Los equilibristas’.
En el popurrí transmiten mensajes solidarios, de preservación del medio ambiente, todo cantado sin estridencias, envolviénte con una melodía preciosa. Sin ninguna duda aspiran al primero, el jurado tendrá la última palabra.


