El sindicato reclama a Instituciones Penitenciarias un protocolo específico ante la entrada de fentanilo en las prisiones españolas y advierte de episodios recientes en centros andaluces, entre ellos Algeciras y Puerto III.

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha alertado de la creciente entrada de fentanilo en las prisiones españolas y ha reclamado a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias más medios técnicos, formación específica y un protocolo actualizado para frenar su acceso a los centros penitenciarios.
El sindicato, a través de su departamento de Prisiones en Cádiz, ha remitido un escrito a la Administración penitenciaria en el que solicita medidas “efectivas” para contener la amenaza que, según indica, supone este opioide sintético tanto para la población reclusa como para los trabajadores.
CSIF señala que el consumo de fentanilo y de otras sustancias de alta toxicidad está provocando incidentes en diferentes cárceles. En la provincia de Cádiz, menciona episodios en el centro penitenciario de Algeciras y en Puerto III, además de un caso reciente en Huelva. Según el sindicato, estas situaciones han derivado en desórdenes y conflictos que han requerido la intervención del personal penitenciario.
El fentanilo, explican, se introduce en ocasiones impregnado en papeles que acceden a prisión a través de cartas, dibujos u otros documentos. Posteriormente, esos papeles se recortan en pequeñas tiras que se consumen mezcladas con tabaco. También advierten de la presencia de cannabis sintético, conocido en el ámbito penitenciario como “pescaíto”, que puede distribuirse de forma similar.
De acuerdo con la organización sindical, la combinación del fentanilo con otras sustancias, e incluso con productos tóxicos, y la variabilidad en las dosis dificultan prever sus efectos. Esto, sostienen, complica la actuación del personal sanitario ante posibles sobredosis y genera riesgos añadidos en caso de exposición accidental por parte de los funcionarios durante tareas de registro o incautación.
CSIF recuerda que en septiembre de 2024 la Secretaría General editó un manual sobre manipulación de fentanilo, pero considera que ese documento es insuficiente y que ha quedado desactualizado ante la evolución de las formas de introducción de la droga. Por ello, reclama un protocolo “específico, actualizado y homogéneo” que abarque tanto la manipulación segura como la prevención de la entrada de estas sustancias.
Entre las medidas propuestas, el sindicato plantea la actualización de la guía existente, la incorporación de medios electrónicos capaces de detectar sustancias impregnadas en papel y el refuerzo de la formación del personal. También solicita el aumento de plantilla para reforzar los controles de correspondencia y paquetería, así como medidas médicas orientadas a la prevención y respuesta rápida ante sobredosis.
En su escrito, CSIF apunta que existen tecnologías que permitirían interceptar este tipo de droga, aunque subraya que su implantación requeriría inversión presupuestaria. Asimismo, insiste en la necesidad de revisar aspectos de la normativa penitenciaria para adaptarla a la aparición de nuevas sustancias y métodos de introducción.
El sindicato vincula esta situación con la seguridad laboral de los funcionarios de prisiones, al considerar que la exposición accidental por inhalación, contacto dérmico o ingestión indirecta puede suponer un riesgo real durante las labores de registro y custodia.
Por el momento, la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias no ha informado públicamente de nuevas medidas específicas en relación con el fentanilo más allá del manual editado en 2024. La organización sindical ha solicitado una respuesta formal a su escrito y la apertura de una mesa de trabajo para abordar esta problemática.
La alerta sobre el fentanilo en las prisiones españolas se produce en un contexto de preocupación creciente por la expansión de este opioide sintético fuera y dentro del ámbito penitenciario, debido a su elevada potencia y a la dificultad para detectar su presencia cuando se distribuye en formatos no convencionales.







