Jerez y Costa Noroeste

Concentración en Bajo de Guía por el 28 aniversario de la catástrofe de Aznalcóllar

Colectivos ecologistas convocan este 25 de abril en Sanlúcar una concentración por el 28 aniversario de la catástrofe de Aznalcóllar y alertan de los nuevos vertidos mineros autorizados al río Guadalquivir.

Diversas organizaciones sociales y ecologistas han convocado este viernes 25 de abril una concentración en la playa de Bajo de Guía, en Sanlúcar de Barrameda, con motivo del 28 aniversario de la catástrofe de Aznalcóllar. El acto está previsto junto a la capilla del Carmen y tiene como eje la oposición a los vertidos mineros al río Guadalquivir.

La movilización coincide con la fecha en la que, el 25 de abril de 1998, se produjo la rotura de la balsa de residuos de la mina de Aznalcóllar (Sevilla). Aquel accidente liberó cinco millones de metros cúbicos de lodos y dos millones de aguas tóxicas con altas concentraciones de metales pesados, que afectaron al río Guadiamar, principal aporte de agua a las marismas de Doñana, y alcanzaron el entorno del Guadalquivir.

Según los datos difundidos por los convocantes, el vertido arrasó 4.600 hectáreas de cultivo y afectó a los parques Nacional y Natural de Doñana. Parte de los lodos fue retirada y depositada en la corta minera de Aznalcóllar, mientras que otra cantidad permanece en la antigua balsa, que fue sellada tras el accidente.

Las organizaciones ecologistas sostienen que, pese a las actuaciones de restauración, continúan produciéndose filtraciones y episodios de contaminación en la cuenca del Guadiamar. También señalan que los sistemas de depuración han sufrido interrupciones a lo largo de los años y que en periodos de lluvias intensas se han registrado nuevos vertidos.

En el marco del 28 aniversario de la catástrofe de Aznalcóllar, los colectivos alertan además de la situación del Bajo Guadalquivir. Según exponen, entre 2009 y 2023 la mina Cobre Las Cruces, en Gerena, vertió al Guadalquivir 12 millones de metros cúbicos de aguas residuales mineras depuradas. Añaden que la autorización incluía límites anuales para determinados metales pesados.

Asimismo, citan estudios científicos de universidades andaluzas que apuntan a la presencia de metales pesados en sedimentos del Bajo Guadalquivir y a concentraciones de plomo por encima de los máximos legales en una parte de los peces analizados.

Los convocantes advierten de que la Junta de Andalucía ha autorizado la reapertura de las minas de Aznalcóllar y de Gerena, así como nuevos vertidos al Guadalquivir durante un periodo de 18 años. Según los datos difundidos por las organizaciones, el volumen total autorizado alcanzaría cerca de 120 millones de metros cúbicos de aguas con contenido en metales pesados.

A juicio de los colectivos, esta situación supone un riesgo ambiental y económico para el estuario del Guadalquivir y su entorno, del que dependen actividades como la pesca, la agricultura o el turismo en municipios como Sanlúcar de Barrameda. También expresan preocupación por las posibles implicaciones para la salud pública.

La concentración convocada en Bajo de Guía pretende, según sus promotores, mantener viva la memoria del desastre minero de 1998 y reclamar un mayor control sobre los vertidos y la actividad extractiva en la cuenca del Guadalquivir.

El acto se celebra en un enclave simbólico para la ciudad, en la desembocadura del río, donde el Guadalquivir conecta con el litoral sanluqueño y el espacio natural de Doñana. Con esta convocatoria, las organizaciones buscan visibilizar el impacto que las decisiones sobre la gestión minera pueden tener aguas abajo, en municipios ribereños como Sanlúcar.

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