Un estudio del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico concluye que el pecio hallado en 2012 en la bahía de Cádiz corresponde a la nave genovesa *San Giorgio e Sant’Elmo Buonaventura*, hundida durante el ataque de Francis Drake a la ciudad

El pecio hallado en 2012 en la bahía de Cádiz ha sido identificado como la nave genovesa *San Giorgio e Sant’Elmo Buonaventura*, hundida el 29 de abril de 1587 durante el ataque de la flota inglesa comandada por Francis Drake. Así lo recoge un estudio multidisciplinar publicado en las actas del I Congreso Iberoamericano de Arqueología Náutica y Subacuática (CIANYS), celebrado en Cádiz en 2021.
La investigación ha sido desarrollada por once especialistas del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH), pertenecientes al Centro de Arqueología Subacuática y al Laboratorio de Paleobiología. El trabajo integra análisis arqueológicos y documentales con estudios dendrocronológicos, paleobiológicos, fisicoquímicos y de genética antigua.
El yacimiento, conocido como Delta II, fue localizado en 2012 durante los trabajos arqueológicos asociados a la construcción de la primera fase de la nueva terminal de contenedores del Puerto de Cádiz. La intervención se llevó a cabo bajo supervisión de la Consejería competente en materia de cultura, debido al potencial patrimonial de la zona. En la actuación participaron la empresa Tanit Gestión Arqueológica, el IAPH y la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz. En total se documentaron tres pecios: Delta I, Delta II y Delta III.
Los restos se encontraban bajo una capa de fango compacto que favoreció la conservación de materiales orgánicos y elementos frágiles. Las investigaciones han determinado que Delta II corresponde a una embarcación genovesa de construcción mediterránea, propiedad de Pietro Paolo Vassallo y capitaneada por Clemente Vassallo.
Según la documentación histórica analizada, la nave había llegado a Cádiz en el marco de una misión ordenada por Felipe II para transportar pertrechos y cañones destinados a la preparación de la Gran Armada en Lisboa. Mientras permanecía fondeada frente a la ciudad, fue alcanzada y hundida durante el ataque inglés a la bahía gaditana.
Entre los principales hallazgos figuran varios cañones de bronce estibados en la bodega, así como barriles y contenedores con productos orgánicos. Los análisis han permitido identificar grana cochinilla (*Dactylopius coccus*), un colorante rojo procedente de América, conservado en sacos de tela dentro de barriles de madera. En la Edad Moderna, este producto era uno de los más valiosos del comercio atlántico.
Los estudios dendrocronológicos realizados sobre las duelas de los barriles han identificado madera de roble báltico, con una cronología compatible con el hundimiento de la nave a finales del siglo XVI. También se han documentado botijas con aceitunas en salmuera, restos de guayacán y cajas con jengibre procedente de América.
Además del cargamento, el yacimiento ha proporcionado información sobre la tripulación y las personas que se encontraban a bordo. Entre los restos humanos recuperados destaca el cráneo de una mujer joven, de entre 25 y 35 años. El análisis antropológico ha identificado una lesión perimortem en la frente compatible con el impacto de un proyectil o un objeto de sección triangular, lo que apunta a la violencia del ataque.
Los estudios paleobiológicos también han identificado restos óseos de animales, entre ellos vacas, cerdos, caprinos y gallináceas, vinculados al abastecimiento alimentario del navío. Estos datos permiten aproximarse a la dieta y a las condiciones de vida a bordo de una embarcación del siglo XVI.
La identificación del pecio hallado en 2012 en la bahía de Cádiz aporta nuevos datos sobre el ataque de Drake y el papel estratégico del puerto gaditano en los preparativos navales de la Monarquía Hispánica. El estudio subraya la relevancia de Cádiz como enclave comercial y militar en las rutas entre el Mediterráneo, el Atlántico y América a finales del siglo XVI.




