Más de 600 mujeres serán diagnosticadas de cáncer de ovario en Andalucía en 2026
El cáncer de ovario en Andalucía 2026 volverá a situarse como el tumor ginecológico con mayor mortalidad, con más de 600 nuevos casos previstos y avances en terapias dirigidas que están mejorando el tratamiento.

Más de 600 mujeres serán diagnosticadas de cáncer de ovario en Andalucía a lo largo de 2026, según las estimaciones difundidas con motivo del Día Mundial del Cáncer de Ovario, que se conmemora este 8 de mayo. Se trata del tumor ginecológico con mayor mortalidad y uno de los más complejos de detectar en fases iniciales.
En el conjunto del país, se prevén más de 3.700 nuevos casos este año. Aunque su incidencia es menor que la de otros tumores, su elevada mortalidad está relacionada en gran medida con el diagnóstico tardío. Cerca del 70% de los casos se detectan cuando la enfermedad ya se encuentra en estadios avanzados.
El cáncer de ovario afecta principalmente a mujeres postmenopáusicas, especialmente entre los 50 y los 75 años. Uno de los principales problemas es que los síntomas iniciales suelen ser inespecíficos y pueden confundirse con trastornos digestivos u otras afecciones comunes.
La doctora Purificación Estévez, coordinadora del Grupo de Trabajo de Cáncer Ginecológico de la Sociedad Andaluza de Oncología Médica (SAOM), explica que la enfermedad “suele dar pocos síntomas en fases iniciales”, lo que dificulta su detección precoz y condiciona el pronóstico.
Entre los signos de alerta figuran la hinchazón o distensión abdominal progresiva, la sensación persistente de saciedad precoz al comer, molestias pélvicas, cambios en el hábito urinario o intestinal y el sangrado vaginal inapropiado. Los especialistas recomiendan consultar con el ginecólogo si estos síntomas se mantienen en el tiempo.
En la actualidad no existen programas de cribado eficaces para la población general, lo que limita la posibilidad de un diagnóstico temprano sistemático. Por ello, la detección depende en gran medida de la identificación clínica de síntomas y de la evaluación médica individualizada.
Avances en medicina personalizada
A pesar de estas dificultades, el tratamiento del cáncer de ovario ha experimentado avances en los últimos años gracias al mayor conocimiento de la biología del tumor. Hoy se sabe que no se trata de una única enfermedad, sino de al menos cinco subtipos con características moleculares diferentes.
Este enfoque ha permitido desarrollar estrategias de medicina personalizada. En aproximadamente el 50% de los tumores serosos de alto grado —el subtipo más frecuente— se detectan alteraciones en los mecanismos de reparación del ADN, como mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2 o deficiencia en la recombinación homóloga.
La identificación de estas alteraciones facilita la selección de tratamientos más ajustados a cada paciente. En este contexto, los inhibidores de PARP, como olaparib, niraparib o rucaparib, se han incorporado como tratamiento de mantenimiento tras la quimioterapia en determinados casos. Según la SAOM, estos fármacos han demostrado prolongar el tiempo sin progresión de la enfermedad.
Además, se están investigando nuevas combinaciones terapéuticas y fármacos dirigidos a dianas específicas. Entre ellos figuran los anticuerpos conjugados contra el receptor de folato-alfa, una proteína que se encuentra en niveles elevados en muchos tumores de ovario, especialmente en aquellos resistentes a quimioterapia con platino.
Actualmente hay más de 40 anticuerpos conjugados en estudio clínico y varios se encuentran en fase III de ensayos, lo que podría ampliar las opciones disponibles en los próximos años.
Supervivencia en aumento
La supervivencia ha mejorado progresivamente gracias a estos avances terapéuticos y al abordaje multidisciplinar, que combina cirugía, quimioterapia y terapias dirigidas. No obstante, los especialistas insisten en que el principal reto sigue siendo el diagnóstico precoz.
En el contexto del cáncer de ovario en Andalucía 2026, los oncólogos subrayan la importancia de no normalizar síntomas persistentes y de acudir a revisión médica ante cualquier sospecha.
Como medida general de prevención del cáncer, la sociedad científica recuerda la conveniencia de mantener hábitos de vida saludables, evitar el consumo de tabaco y alcohol y controlar factores como la obesidad y el sedentarismo.
El Día Mundial del Cáncer de Ovario pone este año el foco en una enfermedad que, pese a su menor incidencia respecto a otros tumores, continúa teniendo un impacto significativo en la salud de las mujeres andaluzas y plantea desafíos tanto en diagnóstico como en tratamiento.





