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El precio del alquiler en Andalucía obliga al 56% de los inquilinos a cambiar de vivienda o compartir piso

Redacción 10 junio, 2026 3 minutos de lectura

El precio del alquiler en Andalucía lleva a más de la mitad de los hogares a mudarse a viviendas más pequeñas, compartir piso o trasladarse a las afueras, mientras el 65% destina más del 30% de sus ingresos a pagar la renta

El 55,6% de los andaluces ha tenido que tomar alguna decisión residencial debido al precio del alquiler en Andalucía, como mudarse a una vivienda más pequeña, empezar a compartir piso o trasladarse a zonas periféricas. Así lo recoge el V Observatorio Cofidis de Economía, Sostenibilidad y Nuevas Tendencias de los Hogares Españoles 2026, elaborado a partir de una encuesta a 6.185 personas mayores de 18 años en todo el país.

Entre las decisiones más frecuentes figuran el traslado a una vivienda más pequeña y económica (16%), compartir piso (14,8%) y mudarse a las afueras (7,4%). El estudio apunta a una presión creciente del coste de la vivienda sobre las economías domésticas.

El 65% de los hogares andaluces destina más del 30% de sus ingresos al pago del alquiler, superando en la mayoría de los casos el umbral del 35% que los expertos suelen señalar como límite para evitar situaciones de sobreendeudamiento. Solo el 64% asegura poder afrontar el alquiler exclusivamente con su salario.

Para hacer frente a este gasto, el 28% de los inquilinos reconoce que ha tenido que recortar otras partidas del presupuesto familiar. Además, el 8,6% recurre a ayuda de familiares o amigos para poder pagar la vivienda. El informe también señala que tanto inquilinos como propietarios han acudido a financiación o a sus ahorros para asumir gastos relacionados con la vivienda.

La situación de ingresos refleja un escenario de vulnerabilidad para parte de la población. El 13,5% de los hogares andaluces vive con 1.000 euros al mes o menos. Esta limitación de recursos se traduce en una escasa capacidad de ahorro: el 29% no consigue guardar nada a final de mes y un 31% ahorra menos del 10% de sus ingresos.

La dependencia de apoyo externo también ha aumentado. Uno de cada siete hogares andaluces (15,8%) afirma haber recibido ayuda económica en el último año. De ellos, el 57,1% destinó ese dinero a cubrir necesidades básicas como alimentación o suministros, y el 22,6% a pagar el alquiler o la hipoteca.

La fragilidad económica se refleja igualmente en la capacidad para afrontar imprevistos. El 34% de los hogares no podría asumir un gasto extraordinario de 5.000 euros, mientras que el 16% no estaría en condiciones de hacer frente a uno de 1.000 euros. Incluso un 10% tendría dificultades ante un desembolso inesperado de 500 euros.

El estudio analiza también el impacto del coste en las decisiones de consumo. El 59% de los hogares andaluces señala el precio como principal barrera para optar por alternativas sostenibles en alimentación. Aunque solo el 11,6% afirma no estar dispuesto a cambiar hábitos para ser más sostenible, la mayoría condiciona ese cambio a que suponga algún tipo de ahorro, ya sea a largo plazo (32,5%) o inmediato (21,6%).

Los datos se conocen en un contexto de debate sobre el acceso a la vivienda y el encarecimiento de los alquileres en distintas ciudades andaluzas, incluida Cádiz, donde el mercado del arrendamiento mantiene una fuerte presión por la demanda y la limitada oferta disponible.