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Hallan ánforas romanas en la playa de La Caleta que apuntan a un posible naufragio del siglo I

Redacción 21 junio, 2026 4 minutos de lectura

El Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico documenta ánforas romanas en la playa de La Caleta, en Cádiz, en el marco del proyecto Vestigium, que también ha identificado nuevos restos arqueológicos y paleobiológicos en otros puntos del litoral gaditano.

Una concentración de ánforas romanas en la playa de La Caleta podría corresponder a los restos de un navío naufragado en el siglo I d.C. El hallazgo forma parte de los resultados del proyecto Vestigium, desarrollado por el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH) en varios sectores del litoral de la provincia de Cádiz.

Según los datos difundidos por la Consejería de Cultura y Deporte, los restos localizados en el entorno de La Albujera, en La Caleta, se extienden a lo largo de 24 metros y están formados principalmente por fragmentos de recipientes utilizados para el transporte de aceite y salazones. Los investigadores plantean que el barco pudo hundirse tras impactar contra el arrecife de San Sebastián.

La cronología del conjunto es compatible con el siglo I d.C., en plena época romana, lo que refuerza la relevancia histórica del enclave gaditano como punto estratégico para la navegación y el comercio marítimo en la Antigüedad.

Además de la documentación de las ánforas romanas en la playa de La Caleta, el equipo ha revisado materiales arqueológicos recuperados desde mediados del siglo XX y conservados en el Museo de Cádiz. Entre las piezas reestudiadas figuran el timiaterio, pequeñas ánforas y terracotas, cuyo análisis ha aportado nuevos datos sobre prácticas rituales, comercio y navegación en este paisaje marítimo. Entre las novedades destaca la identificación de un soporte ritual de tradición oriental hasta ahora inédito.

El proyecto Vestigium, coordinado desde el Centro de Arqueología Subacuática y el Laboratorio de Paleobiología del IAPH, se ha desarrollado también en otros puntos del litoral gaditano como Camposoto-Sancti Petri, La Barrosa-Roche, Conil-Barbate y el entorno de la isla de Tarifa.

En la zona comprendida entre Camposoto, Punta del Boquerón y el islote de Sancti Petri, los trabajos han permitido reconstruir un paisaje distinto al actual. Durante el Holoceno medio, hace entre 8.000 y 6.000 años, este sector habría estado protegido por una antigua isla-barrera situada a varios cientos de metros al oeste de la línea de costa actual, favoreciendo la formación de marismas en el interior de la bahía.

En Punta del Boquerón se han identificado paleosuperficies de marisma, restos de industria lítica y cerámicas modeladas a mano que evidencian ocupación humana en la Prehistoria Reciente. También se han documentado restos dentales de bovino y estructuras de madera que podrían estar relacionadas con antiguos corrales de pesca.

En el islote de Sancti Petri, los sondeos han recuperado fragmentos de mármol, pavimentos hidráulicos, tejas, puntas de flecha fenicias, precintos romanos de plomo y proyectiles de honda, entre otros materiales. Asimismo, se ha localizado un pequeño fragmento de bronce que podría pertenecer al brazo de una estatuilla.

En el Coto de la Isleta, la aparición de cerámicas calcolíticas amplía la cronología prehistórica del enclave. Tres sondeos han documentado piletas que pudieron destinarse a la elaboración de salazones o conservas de pescado entre finales del siglo I a.C. y mediados del II d.C., junto a restos constructivos y fragmentos de mosaico.

Los trabajos también han abordado periodos más recientes. En Barbate y Zahara se han analizado los restos del vapor británico Gladiator, varado en 1893, y de otra embarcación de hierro que podría corresponder al buque Jeanie, perdido en 1881. En La Barrosa se han estudiado niveles de playa cementados con restos de moluscos del Plioceno, de entre 3,5 y 4 millones de años, así como antiguas canteras de piedra ostionera.

En Tarifa se han documentado 635 huellas fósiles de vertebrados atribuidas al Pleistoceno temprano y comienzos del Pleistoceno medio. El conjunto, modelizado en tres dimensiones, incluye rastros de uros, proboscídeos, jirafas y cérvidos.

El proyecto ha incorporado además herramientas tecnológicas para el seguimiento del patrimonio defensivo costero mediante interferometría radar satelital, con el objetivo de detectar desplazamientos milimétricos en torres almenaras y búnkeres afectados por la erosión.

Precisamente, uno de los aspectos que subraya la investigación es el impacto de la regresión costera. La erosión no solo deja al descubierto vestigios arqueológicos, como en el caso de las ánforas romanas en la playa de La Caleta, sino que también puede provocar su deterioro o desaparición si no se documentan a tiempo.

Vestigium ha incluido también acciones divulgativas, con rutas guiadas, talleres y materiales accesibles para acercar los resultados a la ciudadanía. En total se han organizado 17 visitas guiadas y once talleres formativos en la provincia.

Los investigadores señalan que la metodología aplicada permitirá identificar sectores prioritarios del litoral gaditano y mejorar la documentación de hallazgos ante procesos de erosión y movilidad sedimentaria que afectan de forma directa al patrimonio histórico.