Los empresarios de Cádiz ven insuficiente el acuerdo sobre Gibraltar y reclaman una Zona Económica Especial
La Confederación de Empresas de la provincia de Cádiz considera que el acuerdo sobre Gibraltar aporta estabilidad tras años de incertidumbre, pero sostiene que no resolverá los problemas estructurales del Campo de Gibraltar sin medidas adicionales.

La Confederación de Empresas de la provincia de Cádiz (CEC) ha valorado el acuerdo sobre Gibraltar alcanzado entre la Unión Europea, España y el Reino Unido como un avance hacia la estabilidad, aunque considera que es insuficiente para afrontar los problemas económicos estructurales del Campo de Gibraltar. La organización empresarial reclama que el nuevo escenario se acompañe de medidas específicas, entre ellas la creación de una Zona Económica Especial en la comarca.
El presidente de la CEC, José Andrés Santos, ha señalado que el entendimiento supone “un paso relevante” tras años de incertidumbre en torno a las relaciones entre Gibraltar y su entorno. Según ha indicado, cualquier avance que aporte estabilidad institucional y económica es positivo, especialmente para los miles de trabajadores que cruzan diariamente la Verja.
Desde el punto de vista social, la patronal gaditana considera que el acuerdo puede mejorar la movilidad y ofrecer mayor certidumbre a quienes mantienen vínculos laborales a ambos lados de la frontera. Sin embargo, distingue entre ese impacto inmediato y las consecuencias económicas a medio y largo plazo.
En este sentido, la CEC sostiene que, aunque el acuerdo representa un avance, no responde por sí solo a las necesidades de competitividad y desarrollo económico que el tejido empresarial del Campo de Gibraltar viene planteando desde hace años. La organización entiende que la firma del tratado abre una nueva etapa, pero advierte de que ahora comienza una fase clave en la que será necesario comprobar cómo se aplican en la práctica las medidas pactadas.
La patronal insiste en que las empresas necesitan certidumbre, seguridad jurídica y procedimientos ágiles que no supongan nuevas cargas administrativas. A su juicio, la eficacia real del acuerdo sobre Gibraltar dependerá de cómo se concreten esos aspectos y de si el nuevo marco facilita la actividad económica y la inversión.
Aunque la Confederación reconoce que el tratado puede favorecer la cooperación empresarial y reforzar las relaciones económicas entre Gibraltar y el Campo de Gibraltar, subraya que los retos de la comarca son anteriores y más amplios. Entre ellos, figuran el desempleo estructural y la necesidad de diversificar la economía de un territorio especialmente sensible a los cambios en su entorno fronterizo.
Por ello, la CEC vuelve a situar en el centro del debate la creación de una Zona Económica Especial para el Campo de Gibraltar. Se trata de una iniciativa impulsada por la Cámara de Comercio de la comarca y respaldada por distintos agentes económicos, que plantean dotar al territorio de un marco fiscal y administrativo específico para atraer inversiones y mejorar su competitividad.
Según la organización empresarial, esta medida permitiría aprovechar el nuevo escenario derivado del acuerdo y transformarlo en una oportunidad de crecimiento real. La decisión, apuntan, depende del Gobierno de España.
El presidente de la CEC ha señalado que el resultado del acuerdo deberá medirse por su impacto efectivo en la economía provincial. Entre los indicadores a observar, cita la capacidad para impulsar la inversión, mejorar la movilidad de trabajadores y empresas, favorecer la cooperación transfronteriza y reforzar la competitividad del Campo de Gibraltar.
La Confederación ha avanzado que seguirá analizando la evolución del nuevo marco y mantendrá la colaboración con las administraciones para que la aplicación del tratado se traduzca en empleo y actividad económica en la provincia.
El acuerdo sobre Gibraltar pone fin a un largo periodo de negociaciones tras la salida del Reino Unido de la Unión Europea y abre una etapa de desarrollo normativo y técnico que será determinante para su impacto real en el entorno del Campo de Gibraltar, una de las zonas más directamente afectadas por cualquier cambio en la relación con el Peñón.



