Una inscripción visigoda en Bornos revela que Carissa Aurelia albergó reliquias cristianas en el siglo VII
Un estudio universitario sobre la inscripción visigoda en Bornos, conservada en la iglesia de Santo Domingo de Guzmán, concluye que el texto es un inventario de reliquias y confirma la existencia de un edificio cristiano en la antigua Carissa Aurelia.

Una investigación académica ha reinterpretado la inscripción visigoda en Bornos que se conserva en la fachada de la parroquia de Santo Domingo de Guzmán y ha concluido que se trata de un inventario de reliquias depositadas en una iglesia ya existente, y no del acta de consagración de un templo como se había sostenido hasta ahora. El hallazgo aporta nuevas evidencias sobre la presencia cristiana en la antigua ciudad romana de Carissa Aurelia durante el siglo VII.
El estudio ha sido realizado por los profesores Eduardo Cerrato Casado, de la Universidad de Granada, y Diego Romero Vera, de la Universidad de Sevilla, y será publicado en la revista científica *Palaeohispanica*. La pieza analizada procede del yacimiento de Carissa Aurelia, situado entre los actuales términos municipales de Bornos y Espera, y fue reutilizada en la fachada del templo bornense, donde ha permanecido visible durante siglos.
Aunque la inscripción fue dada a conocer en el siglo XVII por el erudito Rodrigo Caro y citada posteriormente por distintos autores, no se había realizado hasta ahora una revisión completa a partir del examen directo de la piedra. Según los investigadores, durante casi cuatro siglos se reprodujeron lecturas previas sin contrastarlas nuevamente sobre el soporte original, lo que dio lugar a errores de interpretación.
Una de las principales aportaciones del trabajo es la reconstrucción de la primera línea del texto, hoy perdida por la fractura del mármol. A partir de los restos conservados, los autores proponen que comenzaba con la expresión latina *Recondite sunt* (“Han sido depositadas aquí”), una fórmula habitual en depósitos de reliquias de la Hispania visigoda.
Esta restitución cambia el sentido general del epígrafe. El nuevo análisis sostiene que la inscripción recoge la deposición de reliquias de varios mártires cristianos en el interior de un edificio religioso ya consagrado, y no la fundación o dedicación de la iglesia.
El texto menciona a santo Tomás, san Dionisio, los santos Cosme y Damián, santa Afra, san Sebastián y santa Sabina. La identificación de esta última figura constituye otra de las novedades del estudio, ya que tradicionalmente se había leído el nombre como san Sabas.
Los investigadores plantean además que la pieza no formaba parte de un altar ni actuaba como contenedor directo de las reliquias, sino que cumplía una función conmemorativa, destinada a señalar su presencia en el interior del templo. Esta interpretación apunta a que el depósito se realizó en una iglesia previamente existente, lo que aporta información sobre la evolución del culto cristiano en Carissa Aurelia.
Desde el punto de vista histórico, la inscripción constituye una prueba directa de la existencia de un edificio cristiano en la ciudad durante la Antigüedad Tardía y de su integración en la organización eclesiástica del obispado de Asidonia. El estudio sitúa la pieza en la segunda mitad del siglo VII y la relaciona con el proceso de estructuración territorial desarrollado en torno a esa sede episcopal.
La comparación con otros epígrafes contemporáneos refuerza esta cronología y vincula la inscripción con el contexto de los obispos Pimenio y Teodoracis, asociados a una etapa de actividad constructiva y reorganización eclesiástica en la región.
El análisis también indica que las reliquias citadas procedían de distintos ámbitos del mundo cristiano, lo que sugiere la conexión de Carissa Aurelia con redes religiosas y culturales que articulaban el Mediterráneo occidental en ese periodo.
El Ayuntamiento de Bornos y el de Espera han colaborado en la investigación. El alcalde de Bornos, Hugo Palomares, señaló que el trabajo permite seguir profundizando en el conocimiento histórico del municipio y del yacimiento de Carissa Aurelia, considerado uno de los principales enclaves arqueológicos de la provincia de Cádiz.
Carissa Aurelia, antigua ciudad de la Bética romana, continúa así ofreciendo nuevos datos sobre su evolución en época visigoda. La reinterpretación de esta inscripción visigoda en Bornos añade una pieza más al estudio del cristianismo temprano en la Sierra de Cádiz y abre nuevas líneas de investigación sobre el papel del enclave en la organización religiosa del sur peninsular.



