Inspecciones de consumo en Cádiz: la Junta revisa comercios dentro de una campaña sobre 2.200 establecimientos
Las inspecciones de consumo en Cádiz se desarrollan desde abril hasta diciembre y comprobarán la exhibición de precios, las hojas de reclamaciones, la facturación, las garantías y la trazabilidad de los productos.

Los establecimientos comerciales y de servicios de la provincia de Cádiz están incluidos en la campaña de inspección que la Junta de Andalucía mantiene activa desde abril y hasta diciembre para comprobar el cumplimiento de la normativa de consumo. El dispositivo prevé actuar en al menos 2.200 negocios de las ocho provincias, aunque la Administración autonómica no ha detallado cuántos controles corresponderán a Cádiz.
La campaña se dirige a establecimientos de venta de alimentos, incluidos los mercados de abastos, comercios de productos no alimenticios y empresas que prestan servicios. Las actuaciones dependen de los servicios provinciales de Consumo y abarcan obligaciones básicas relacionadas con la información y los derechos de los clientes.
Entre las cuestiones revisadas figura la disponibilidad de hojas de quejas y reclamaciones, así como la presencia en un lugar visible del cartel que informa sobre ellas. Los inspectores también comprobarán que los precios estén expuestos de manera clara y que los establecimientos entreguen facturas o justificantes de pago con los datos obligatorios.
Uno de los principales puntos de control será la información sobre el coste de los productos y servicios. Los negocios deben mostrar el precio final de venta al público y, cuando corresponda, el precio por unidad de medida, una referencia que permite comparar artículos de distinto peso, volumen o cantidad.
Las inspecciones de consumo en Cádiz también podrán revisar la información ofrecida sobre las garantías y si las promociones o mensajes publicitarios coinciden con las condiciones aplicadas durante la venta. En el caso de los productos, se comprobará además su trazabilidad, es decir, la información que permite seguir su origen y recorrido comercial.
En los establecimientos que venden artículos al peso, la campaña incluye la revisión de las balanzas. Estos instrumentos deben haber superado las verificaciones metrológicas obligatorias, estar correctamente precintados y permanecer visibles para la clientela, de modo que pueda comprobarse la cantidad adquirida.
El dispositivo contempla igualmente controles sobre la cartelería y las limitaciones vinculadas a la venta de tabaco. También se verificará que los comercios informen del precio de las bolsas de plástico y cumplan otras obligaciones relacionadas con la reducción de residuos.
La Dirección General de Consumo no ha facilitado por ahora un calendario concreto de visitas ni una distribución provincial de los 2.200 establecimientos previstos. Tampoco ha informado de resultados parciales de la campaña en Cádiz desde su inicio en abril.
Como referencia, la campaña autonómica desarrollada durante 2025 realizó 2.859 actuaciones inspectoras en 1.763 establecimientos. Estas intervenciones dieron lugar a 1.767 expedientes, de los cuales 185 registraron alguna irregularidad, el 10,5% del total.
Las incidencias más frecuentes detectadas el pasado año fueron la ausencia de hojas de quejas y reclamaciones o de su cartel anunciador, la falta de exposición de los precios de venta al público y una indicación incorrecta del precio por unidad de medida.
Los controles continuarán hasta diciembre en las ocho provincias andaluzas. La campaña tiene como finalidad determinar si los establecimientos cumplen las obligaciones de información, facturación, garantía y atención a reclamaciones previstas en la normativa de protección de las personas consumidoras.





