La población en edad laboral en Andalucía caerá en casi 290.000 personas entre 2030 y 2040
La población en edad laboral en Andalucía bajará un 5% mientras los mayores de 64 años aumentarán en cerca de 547.000, según las proyecciones del INE analizadas por la Fundación Adecco

Andalucía perderá 289.366 habitantes de entre 16 y 64 años entre 2030 y 2040, mientras que su población mayor de 64 años crecerá en 546.920 personas durante esa misma década. La evolución de la población en edad laboral en Andalucía estrechará la base potencial de trabajadores al mismo tiempo que avanzará el envejecimiento demográfico, según un análisis de la Fundación Adecco elaborado a partir de las proyecciones del Instituto Nacional de Estadística (INE).
La comunidad alcanzará su máximo de población en edad de trabajar en 2029, con 5.829.323 personas. Un año después contará con 5.824.674 habitantes dentro de ese tramo y, a partir de entonces, comenzará un descenso que situará la cifra en torno a 5.535.308 en 2040, un 5% menos que en 2030.
La evolución será inversa entre los mayores de 64 años. Este grupo pasará de aproximadamente 1.932.238 personas en 2030 a 2.479.158 en 2040, lo que representa un incremento del 28%. De cumplirse las proyecciones, una base laboral potencialmente más reducida coincidirá con una población de edad avanzada considerablemente mayor.
El estudio, titulado Inclusión y Empleo ante el reto demográfico y difundido el 19 de agosto de 2026, señala que esta transformación puede aumentar las dificultades de las empresas para encontrar profesionales y cubrir vacantes. También apunta a una mayor presión sobre la financiación del sistema de protección social, aunque la evolución efectiva dependerá, entre otros factores, de la participación laboral y de la permanencia de los trabajadores en el mercado de trabajo.
La reducción prevista se explica principalmente por el paso hacia la jubilación de las generaciones numerosas nacidas desde la segunda mitad de la década de 1960 y durante los años setenta. A medida que los integrantes del baby boom y parte de la generación X superen los 64 años, saldrán del tramo considerado convencionalmente como edad laboral.
Las generaciones que alcancen los 16 años serán, en cambio, menos numerosas como consecuencia de la caída de la natalidad registrada desde la década de 2010 y de su mantenimiento por debajo del nivel de reemplazo. El relevo generacional, por tanto, no compensará las salidas previstas durante el periodo analizado.
El envejecimiento también modificará la composición interna de la población potencialmente activa. Las personas de entre 50 y 64 años llegarán a representar el 33,8% de la población en edad laboral en 2034 y 2035. Su peso descenderá después de forma gradual hasta el 33,2% en 2040, cuando todavía supondrán aproximadamente uno de cada tres habitantes de entre 16 y 64 años.
En la actualidad, la población andaluza de 50 a 64 años es un 25,5% más numerosa que la de 20 a 34 años. Esa diferencia se reducirá al 18% en 2040, pero el grupo de mayor edad mantendrá su superioridad numérica durante todo el horizonte de la proyección.
Ante este escenario, la Fundación Adecco plantea aumentar la participación de colectivos que encuentran mayores obstáculos para acceder al empleo, actualizar las competencias de los trabajadores de más edad y reducir el desajuste entre la formación disponible y las necesidades de las empresas. El análisis incluye entre esos colectivos a las personas con discapacidad, las mujeres en riesgo de exclusión, los desempleados de larga duración y quienes tienen menores niveles de cualificación.
La tasa de actividad de las personas con discapacidad se sitúa en Andalucía en el 29,7%, según el INE, un dato que refleja su menor presencia en el mercado laboral. El informe propone reforzar la orientación, la formación, la accesibilidad, la conciliación, el acompañamiento individualizado y la adaptación de los puestos de trabajo para facilitar su incorporación.
Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco y de sostenibilidad de The Adecco Group, considera que la respuesta al cambio demográfico debe combinar la inclusión laboral con la retención del talento sénior. Entre las medidas señaladas figuran la formación continua, la actualización digital, la prevención de riesgos, la flexibilidad horaria y las transiciones graduales hacia la jubilación para quienes quieran prolongar su trayectoria profesional.
El análisis también concede un papel relevante a la migración para amortiguar la reducción de la población en edad laboral. La entidad defiende que la llegada de trabajadores se vincule con las vacantes y competencias requeridas por las empresas, mediante formación en origen, agilización de la homologación de titulaciones, acreditación de capacidades y políticas de acogida y no discriminación.
Otra de las líneas propuestas es reforzar la cualificación y recualificación de la población activa mediante políticas de empleo, colaboración entre empresas y centros formativos, Formación Profesional Dual y programas ligados a necesidades reales de contratación. El objetivo planteado es acercar las competencias de quienes buscan trabajo a los perfiles que el tejido productivo demanda.
La Fundación Adecco sitúa además la digitalización, la inteligencia artificial y la automatización como herramientas para elevar la productividad ante una menor disponibilidad de profesionales. Su aplicación, sostiene, debe acompañarse de formación y adaptación de puestos para evitar que la brecha digital perjudique a los trabajadores con mayores dificultades de acceso al empleo.





