Consumo recomienda limitar los micropagos en videojuegos y vigilar las ‘cajas botín’
La Junta aconseja comprobar el coste real de las compras, utilizar controles parentales y revisar las condiciones de devolución ante el aumento de los micropagos en videojuegos.

La Dirección General de Consumo de la Junta de Andalucía recomienda a las familias establecer límites de gasto y utilizar herramientas de control parental para evitar compras impulsivas y cargos no deseados dentro de los videojuegos. El organismo ha difundido estas indicaciones con motivo del Día Mundial del Videojuego, que se celebra el 29 de agosto, y pide prestar especial atención a los micropagos en videojuegos y a las denominadas ‘cajas botín’.
Estos pagos adicionales permiten adquirir monedas virtuales, personajes, accesorios, mejoras, pases de batalla y otros contenidos después de comprar o descargar el juego. Consumo advierte de que las recompensas, las ofertas por tiempo limitado y los mensajes que incitan a completar rápidamente una operación pueden favorecer decisiones impulsivas, especialmente entre los menores.
La recomendación es comprobar cuánto dinero real cuesta cada transacción, sobre todo cuando el videojuego emplea monedas virtuales. Este sistema puede dificultar que el usuario tenga una percepción clara del importe acumulado. La Junta plantea fijar previamente un presupuesto y evitar las adquisiciones motivadas por el deseo de avanzar o conseguir objetos exclusivos.
Una atención específica requieren las ‘loot boxes’ o ‘cajas botín’, mediante las que se compran objetos virtuales cuyo contenido no se conoce hasta después de realizar el pago. Este tipo de recurso forma parte de los mecanismos de gasto incorporados en algunos títulos y puede llevar a repetir operaciones para tratar de conseguir una recompensa determinada.
Las herramientas de control parental disponibles en consolas, dispositivos y plataformas permiten limitar o someter a autorización las compras dentro del juego. También ofrecen opciones para impedir el acceso a contenidos inadecuados, restringir las comunicaciones en línea y gestionar el tiempo dedicado a jugar.
Antes de adquirir un videojuego, Consumo aconseja comprobar qué producto se está comprando, para qué plataforma está disponible y cuáles son sus características. También recomienda comparar precios y revisar el contenido de cada edición, ya que un mismo título puede comercializarse en diferentes versiones e incluir contenidos descargables o servicios adicionales con costes distintos.
La clasificación por edades es otro de los elementos que deben consultarse. El sistema europeo PEGI utiliza cinco indicadores —PEGI 3, PEGI 7, PEGI 12, PEGI 16 y PEGI 18— para señalar la edad recomendada. Sus descriptores también informan sobre la presencia de violencia, actividad sexual explícita, lenguaje soez o referencias al consumo de drogas, tabaco y alcohol.
PEGI incluye además información sobre la existencia de compras dentro del videojuego, el tipo de comunicación en línea que permite y la incorporación de funciones diseñadas para incentivar que el usuario continúe jugando. Estos datos facilitan a las familias la elección de contenidos adecuados y permiten anticipar posibles gastos adicionales.
En las adquisiciones realizadas por internet, las personas consumidoras deben verificar la identidad de la empresa, el precio total, las condiciones de contratación y los medios de pago disponibles. Toda esta información debe presentarse de manera clara y comprensible antes de completar la operación.
Consumo también llama la atención sobre las condiciones de devolución de los videojuegos digitales. Las compras a distancia disponen, con carácter general, de un plazo de 14 días para ejercer el derecho de desistimiento, aunque la normativa contempla excepciones para determinados contenidos digitales.
Una de esas excepciones se produce cuando el suministro de un contenido sin soporte material ya ha comenzado con el consentimiento expreso del consumidor y este ha aceptado que puede perder el derecho de desistimiento. Por ello, la Dirección General de Consumo recomienda revisar estas condiciones antes de descargar o ejecutar el producto.
Las indicaciones difundidas por la Junta se centran tanto en la compra inicial como en los gastos posteriores asociados al uso del videojuego. Conocer el precio real, revisar las características y la clasificación por edades, controlar los pagos adicionales y establecer límites son las principales medidas planteadas para reducir riesgos en este tipo de consumo digital.

