La Casa de Hermandad de la Soledad amplía sus instalaciones en El Puerto
La bendición de la Casa de Hermandad de la Soledad coincide con el 460 aniversario de la corporación y culmina la incorporación de un inmueble colindante en la calle Francisco Lameyer

La Hermandad de la Soledad de El Puerto de Santa María ha bendecido la ampliación de su casa de hermandad, situada en el número 2 de la calle Francisco Lameyer. El acto se ha celebrado coincidiendo con el 460 aniversario fundacional de la corporación y después de que la adquisición de un inmueble colindante permitiera aumentar la superficie disponible.
La jornada comenzó con una eucaristía en la Basílica Menor de Nuestra Señora de los Milagros Coronada. La ceremonia fue oficiada por Antonio Sebastián Sabido, director espiritual de la hermandad y párroco de la basílica, quien posteriormente se trasladó a la sede de la corporación para bendecir las instalaciones.
La Casa de Hermandad de la Soledad ya había sido bendecida anteriormente por el entonces párroco Diego Valle. La incorporación de la finca contigua ha llevado ahora a repetir el acto religioso tras la ampliación y reorganización de las dependencias.
Los nuevos espacios están destinados tanto a la actividad interna de la hermandad como a la conservación y exposición de su patrimonio. Las instalaciones cuentan con zonas para la urna del Señor, la indumentaria y los enseres de Nuestra Madre y Señora de la Soledad y la candelería, además de una secretaría de mayores dimensiones.
La ampliación incluye también una barra para las convivencias y encuentros organizados por la corporación. Según la información difundida por el Ayuntamiento portuense, la nueva distribución permitirá mostrar a los hermanos y visitantes los elementos vinculados a los titulares y a la salida procesional de cada Viernes Santo.
La corporación, encabezada por Lucía Álvarez-Campana, celebra este año sus 460 años de existencia. Su denominación completa es Real, Ilustre, Fervorosa y Muy Antigua Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestra Madre y Señora de la Soledad, Santo Entierro de Nuestro Señor Jesucristo y San Francisco de Paula.
Al acto asistieron el alcalde de El Puerto de Santa María, Germán Beardo, y el teniente de alcalde de Fiestas, David Calleja. Beardo señaló que la ampliación proporciona a la hermandad un espacio para sus reuniones, tareas cotidianas y actividades de convivencia, además de facilitar la conservación de sus bienes.
El alcalde vinculó la actuación con la trayectoria histórica de la cofradía y con el trabajo desarrollado por sus hermanos a lo largo de distintas generaciones. También consideró que las nuevas dependencias mejoran las condiciones en las que la corporación desarrolla su actividad y custodia su patrimonio.
Durante el encuentro, la hermandad entregó al alcalde un cuadro de sus titulares. Según indicó Beardo, la obra será instalada en la Alcaldía como recuerdo del acto celebrado con motivo de la bendición y del aniversario de la corporación.
El Ayuntamiento enmarcó la presencia de sus representantes en la relación que mantiene con las hermandades y cofradías de la ciudad. La administración local atribuye a estas entidades un papel en la conservación del patrimonio religioso, la continuidad de las tradiciones y la organización de actividades de convivencia y participación.

