Lacados Metálicos Cádiz recupera y pinta piezas de metal en el polígono de Pelagatos
Lacados Metálicos Cádiz emplea habitualmente a tres o cuatro personas y trabaja para particulares, constructoras, hoteles y empresas de los sectores industrial y naval

Lacados Metálicos Cádiz desarrolla en el polígono de Pelagatos, en Chiclana, trabajos de pintura y recuperación de superficies y piezas metálicas mediante la aplicación de pintura electrostática en polvo y su posterior curado al horno. La empresa cuenta habitualmente con tres o cuatro trabajadores en estas instalaciones, aunque refuerza la plantilla con personal procedente de otros centros cuando aumenta la carga de producción.
La actividad de la firma ha sido presentada durante una visita realizada el 9 de septiembre por el alcalde de Chiclana, José María Román, y la delegada municipal de Fomento Económico, Manuela Pérez. Ambos recorrieron la nave acompañados por la gerente de la empresa, Montserrat Oliva, que explicó el proceso seguido desde que las piezas llegan a las instalaciones hasta que reciben el acabado final.
La planta dispone de espacios destinados al chorreado, la preparación del metal y el lacado con pintura en polvo. También cuenta con un horno que permite tratar piezas de gran tamaño, además de una oficina con muestras de diferentes colores, tonos, texturas y acabados aplicados sobre metal para que los clientes puedan examinarlos antes de elegir.
El trabajo de la empresa se divide entre el acabado de piezas de nueva fabricación y la restauración de elementos ya existentes. En el primer caso, colabora con herreros, diseñadores, constructores y otras empresas que elaboran estructuras o componentes metálicos y necesitan aplicarles color, textura y protección antes de su instalación o entrega.
La recuperación comprende piezas afectadas por el uso, el paso del tiempo, el óxido o la exposición a la humedad. Entre los elementos que llegan a las instalaciones figuran mobiliario, pérgolas, sillas, rejas y objetos con valor sentimental cuyos propietarios quieren conservar.
El proceso incluye la retirada del óxido y de la pintura antigua, la preparación de la superficie y la aplicación de una imprimación y un acabado. El objetivo es recuperar el aspecto de la pieza y protegerla frente a un nuevo deterioro, especialmente en elementos expuestos al ambiente marino.
La cercanía de Chiclana a la costa condiciona parte de estos encargos, debido a los efectos que la humedad y la salinidad provocan sobre el metal. Por este motivo, los tratamientos no se limitan al acabado exterior, sino que incorporan la preparación y protección de las superficies para prolongar su conservación.
Lacados Metálicos Cádiz presta servicio tanto a particulares como a empresas y administraciones públicas. Entre sus clientes se encuentran herrerías, ferreterías, constructoras, estudios de diseño, hoteles y compañías vinculadas a los sectores industrial, metalúrgico y naval.
Montserrat Oliva señaló durante la visita que el negocio está integrado por cinco hermanos. “A nosotros nos llega el material metálico y le damos color”, resumió la gerente, que situó la recuperación de materiales como una de las principales líneas de actividad de la firma.
Román centró su intervención en la transformación de piezas usadas para permitir su reutilización. Pérez, por su parte, destacó la trayectoria de la empresa y el hecho de que una mujer esté al frente de una actividad encuadrada en el sector del metal.


