La UE alcanza un acuerdo sobre la PAC que mantiene las ayudas agrarias y los ecorregímenes
El acuerdo sobre la PAC a partir de 2027, respaldado por los 27 Estados, deberá negociarse con el Parlamento Europeo y queda pendiente de su dotación presupuestaria

Los ministros de Agricultura de la Unión Europea alcanzaron el 26 de octubre un acuerdo sobre la PAC que define parte de las condiciones para aplicar las ayudas agrarias a partir de 2027. El texto mantiene los apoyos a la renta, las ayudas asociadas a sectores con dificultades, los ecorregímenes y las intervenciones destinadas a actividades como la horticultura, el vino y la apicultura.
El pacto fue aprobado por unanimidad de los 27 Estados miembros después de una reunión de 12 horas que concluyó pasadas las diez de la noche. Se trata de un acuerdo general parcial sobre el reglamento de ejecución de las ayudas de la Política Agraria Común, por lo que su contenido todavía deberá negociarse con el Parlamento Europeo mediante el procedimiento de codecisión.
Las conversaciones con la Eurocámara comenzarán en enero de 2027. Además, el alcance definitivo de la futura PAC dependerá del Marco Financiero Plurianual 2028-2034, que fijará su dotación económica. Los jefes de Estado y de Gobierno deben abordar este asunto en el Consejo Europeo, que tiene previstas dos reuniones antes de que termine 2026.
El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, consideró que el acuerdo permite mantener la PAC como una política europea y evita su renacionalización. Según explicó, el reglamento recoge las principales líneas defendidas por España y acordadas previamente con las comunidades autónomas, las organizaciones agrarias Asaja, COAG, UPA y Unión de Uniones, y Cooperativas Agro-alimentarias.
El Gobierno había planteado al inicio de las negociaciones, en julio de 2025, tres objetivos: conservar una política agraria comunitaria con presupuesto suficiente, garantizar su carácter europeo con flexibilidad para su aplicación nacional y evitar que la gestión quedara fragmentada entre los Estados. El acuerdo aborda los dos últimos puntos, mientras que la financiación continúa pendiente de la negociación presupuestaria.
El texto conserva el apoyo a las rentas de los agricultores y contempla medidas destinadas al relevo generacional. Entre ellas figuran ayudas a las nuevas incorporaciones, una dotación inicial para quienes comiencen la actividad y apoyos para las sustituciones en las explotaciones. También incluye instrumentos relacionados con la gestión de riesgos y la respuesta ante crisis.
La futura regulación mantiene asimismo la estructura ambiental de la PAC. Los actuales ecorregímenes continuarán, aunque con nuevas denominaciones. Este sistema, incorporado en el periodo 2023-2027, se aplica en España sobre más de 19 millones de hectáreas, según los datos difundidos por el Ministerio de Agricultura.
Los subsectores agrícolas y ganaderos con dificultades competitivas podrán seguir recibiendo ayudas asociadas dirigidas a sostener su rentabilidad. También continuarán las intervenciones sectoriales para los ámbitos hortofrutícola, vitivinícola y apícola, actividades incluidas en la regulación específica de la política agraria europea.
Otro de los apartados se refiere a las inversiones productivas y de adaptación ambiental. Las ayudas podrán destinarse a nuevas explotaciones, a la mejora de la oferta de productos agrarios y a actuaciones relacionadas con el regadío. Las entidades dedicadas al procesamiento y la comercialización de productos agroalimentarios también podrán acogerse a estos instrumentos.
El acuerdo mantiene medidas para las zonas rurales, las áreas con limitaciones naturales y los territorios con desventajas específicas. Dentro de este bloque se incluyen las iniciativas LEADER de desarrollo rural, el Sistema de Conocimiento e Innovación en Agricultura —conocido por las siglas AKIS— y la Asociación Europea para la Innovación en productividad y sostenibilidad agrícolas, EIP-Agri. Esta última respalda grupos operativos que desarrollan proyectos de innovación agraria.
La negociación también ha permitido establecer un tratamiento específico para los socios de empresas cooperativas al aplicar el límite máximo de las ayudas y la degresividad, el mecanismo que reduce las subvenciones a partir de determinadas cuantías. El reglamento incorpora igualmente las bases para la transición entre los actuales apoyos de la PAC y los que se implanten desde 2028.


