El 30,6% de los trabajadores destina más de la mitad de su sueldo al gasto en vivienda en Andalucía
El gasto en vivienda en Andalucía sitúa a la comunidad en la quinta posición nacional por sobreesfuerzo, según una encuesta de Randstad a 5.700 profesionales.

El 30,6% de los trabajadores andaluces dedica más de la mitad de sus ingresos al pago del alquiler o la hipoteca. El dato sitúa el gasto en vivienda en Andalucía entre los más elevados del país en relación con los salarios, según una encuesta de Randstad elaborada a partir de las respuestas de 5.700 profesionales y difundida el 5 de noviembre de 2026.
En concreto, un 20,3% de los empleados de la comunidad destina entre el 50% y el 65% de su nómina a la vivienda, mientras que otro 10,3% emplea más del 65%. En el extremo contrario, el 20,3% mantiene este desembolso por debajo de una cuarta parte de sus ingresos.
El tramo más numeroso entre los trabajadores andaluces es el de quienes dedican entre el 25% y el 50% de su salario al alquiler o la hipoteca, que representan un 33,8% de los encuestados. Otro 15,3% optó por no declarar qué proporción de sus ingresos emplea en este concepto.
Con estos resultados, Andalucía ocupa la quinta posición entre las comunidades con mayor proporción de trabajadores que destinan más de la mitad de su sueldo a la vivienda. Por delante se encuentran Canarias, con un 42,7%; Madrid, con un 36,3%; Castilla-La Mancha, con un 34,7%; y Cataluña, con un 34,3%.
La tasa andaluza supera, en cambio, las registradas en Aragón, donde el porcentaje se sitúa en el 27%, y el País Vasco, con un 24,6%. La proporción de trabajadores que emplea menos del 25% del salario en vivienda ronda el 20% en Andalucía, un nivel similar al recogido en Galicia y Aragón.
En el conjunto de España, el 37,6% de los trabajadores encuestados afirma destinar más de la mitad de su salario mensual al alquiler o la hipoteca. El 24,1% emplea entre el 50% y el 60% de la nómina, mientras que el 13,5% dedica más del 65% de sus ingresos.
El intervalo más frecuente a escala nacional vuelve a ser el comprendido entre el 25% y el 50% del sueldo, en el que se encuentra el 42,2% de los participantes. Por su parte, el 20,2% consigue mantener el gasto residencial por debajo de una cuarta parte de sus ingresos.
La encuesta también refleja diferencias por sexo en el conjunto nacional. El 36,8% de las mujeres destina más de la mitad de su salario a la vivienda, frente al 26,7% de los hombres. La proporción que emplea más del 65% alcanza el 14% entre las trabajadoras y el 8,8% entre los trabajadores.
La diferencia también aparece en el segmento con una menor carga residencial. Un 20,8% de los hombres dedica menos del 25% de sus ingresos al hogar, mientras que entre las mujeres ese porcentaje baja al 13,5%.
Por edades, el mayor esfuerzo económico se concentra en el grupo de 25 a 44 años: el 35,3% de estas personas emplea más de la mitad de su retribución en vivienda. Entre los trabajadores de 45 años o más, la tasa desciende al 30,2%, y el 18% mantiene el gasto por debajo del 25% del salario.
Los resultados varían igualmente en función del nivel de estudios. Entre las personas con máster o doctorado, el 27,5% destina más de la mitad de su nómina a la vivienda y el 28,1% emplea menos de una cuarta parte. En el grupo con educación obligatoria, el primer porcentaje aumenta hasta el 34,8%, mientras que solo el 10,3% se sitúa en el tramo de menor gasto.
La carga residencial también aparece asociada en la encuesta con el grado de satisfacción salarial. Entre quienes se declaran “nada satisfechos” con su sueldo, el 54,9% emplea más de la mitad de sus ingresos en vivienda: un 28,4% destina entre el 50% y el 65%, y un 26,5% supera ese último umbral.
En contraste, el 80% de los trabajadores que se consideran “bastante satisfechos” con su remuneración dedica como máximo la mitad del sueldo al alquiler o la hipoteca. Los datos muestran así una relación entre el peso de los costes residenciales y la percepción de la capacidad económica que deja el salario.
El gasto en vivienda también coincide con ajustes en otros desembolsos cotidianos. Entre las personas que reconocen haber recortado sus hábitos de consumo por el coste de la vida, el 42,4% destina más de la mitad de su sueldo al hogar.
La proporción aumenta entre quienes cuentan con más de un empleo. El 45,7% de los trabajadores en situación de pluriempleo dedica más del 50% de sus ingresos a cubrir el alquiler o la hipoteca, de acuerdo con los resultados de la misma encuesta.


