Responsables de ACNUR visitan Cádiz para reunirse con representantes políticos

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) es un organismo internacional creado por Naciones Unidas para velar por el cumplimiento de la Convención de Ginebra de 1951 sobre el Estatuto de los Refugiados. España se adhirió a este tratado internacional en 1978 y consagró el derecho de asilo en el artículo 13.4 de la Constitución.
El Estatuto de Refugiado es una protección especial para personas que puedan ser perseguidas por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a determinado a un grupo social u opiniones política y que, a causa de esa persecución, no puedan regresar a su país.
Francesca Fris-Prguda explicó que estamos ante un “desplazamiento record de personas en un momento en el que no hay soluciones para las grandes crisis porque cada vez son más complejas, más volátiles y con más actores”. De acuerdo con la representante de ACNUR en España, “la única cosa que podemos prever es que la tendencia es que habrá más desplazamientos”.
Friz-Prguda afirmó que “España puede y debe asumir más en esta responsabilidad colectiva”. Nuestro país sólo recibe un 1% de las solicitudes de asilo en un contexto mundial con más de 65 millones de desplazados, el mayor número de la historia desde la Segunda Guerra Mundial.
Los flujos migratorios que llegan a nuestras costas son flujos mixtos; es decir, todas y cada una de las personas que llegan tienen una historia y unas necesidades diferentes que deben ser tratadas de forma adecuada y específica. Para atender esa diversidad, ACNUR insiste en la necesidad de un sistema de identificación “rápido, eficaz y justo para identificar las necesidades de protección internacional”. Y que una vez se hayan identificado a las personas susceptibles de quedar bajo el amparo de la Convención de Ginebra se les garantice el acceso a territorio seguro (principio de no devolución) y el acceso al proceso.
En palabras de Juan Carlos Arnaiz, la mayor preocupación de este organismo de Naciones Unidas en estos momentos “es transformar la política de España en una política activa que asuma su responsabilidad internacional y la convierta en un país de asilo” en sintonía con la “solidaridad de la gente”. “Esta sociedad le pide a su gobierno que haga más”, añadió Friz-Prguda.


