Alejandro Alcázar obtiene la clasificación para estar en la regata Mini Transat 2023

El navegante gaditano inicia su preparación de cara a la travesía Atlántica tras superar el “test” de 1.000 millas en solitario a bordo de su ESP1004

El regatista gaditano Alejandro Alcázar ha superado las pruebas de clasificación para disputar la Mini Transat 2023, la regata transoceánica para navegantes solitarios que, cada dos años, une las costas francesas con las caribeñas, haciendo escala en la isla de La Palma, a bordo de las pequeñas embarcaciones de la Clase Mini 6.50.

Alejandro Alcázar ha recibido esta semana la confirmación oficial de la organización, tras haber completado un complicado proceso de requisitos, entre los que se encuentra haber realizado una travesía en solitario, y sin escalas, de 1.000 millas náuticas, más de 1.800 kilómetros, a bordo de su Mini ESP1004.

Con este visto bueno de los organizadores de la Mini Transat, ahora comienza el gran reto para Alejandro, poder estar en la línea de salida, junto al resto de competidores (90 embarcaciones) en condiciones de realizar un buen papel a bordo de su velero de serie Vector 6.5, de última generación, con grímpola del Club Náutico de Puerto Sherry.

Para ello, está diseñando un plan de entrenamientos que incluirá su participación en regatas de la clase, como la que partirá en agosto de 2022 de Les Sables d’Olonne (Bretaña Francesa), rumbo a Azores, y vuelta, de categoría A. Del mismo modo, deberá optimizar su barco en los meses sucesivos, dotándolo de nuevas velas y sacando el máximo rendimiento a base de ajustes en todos los parámetros.

La Mini Transat surgió en 1977 para dar respuesta a navegantes que soñaban con someterse a una prueba como la travesía del océano Atlántico en barcos de eslora reducida y presupuesto limitado: la clase Mini 6.50. Está considerada como una de las regatas más duras a las que puede enfrentarse un navegante. Exige altas dosis de autocontrol y una excelente preparación física. Se celebra los años impares.

Los navegantes no pueden disponer a bordo de ningún tipo de ayuda mecánica (motor, generador, etc.). Como medida de seguridad y posicionamiento se permite usar el GPS, pero no sistemas de navegación electrónica. Y  como equipo de comunicaciones, sólo se permite llevar una radio VHF, con un alcance máximo de unos 30 kilómetros. Los navegantes no pueden tener ningún contacto con tierra ni solicitar asistencia mientras navegan por el Atlántico en estas pequeñas embarcaciones.

“Ahora empieza para mí de verdad la Mini Transat de  agosto de 2023, un largo camino de preparación, búsqueda de patrocinadores y optimización de mi barco”, asegura Alejandro Alcázar.

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