Alerta por corrientes de resaca en las playas de Cádiz hasta el 25 de agosto
Las corrientes de resaca en las playas de Cádiz afectarán especialmente a la costa occidental, con mar de fondo de hasta 1,5 metros y riesgo para el baño y las actividades recreativas.

La Agencia de Emergencias de Andalucía (EMA) ha recomendado extremar la precaución durante el baño en la costa occidental gaditana ante la persistencia de corrientes de resaca importantes. El episodio continuará hasta el martes 25 de agosto y afectará también al litoral de Huelva situado al este de Punta Umbría.
La advertencia sobre las corrientes de resaca en las playas de Cádiz parte de un boletín especial por oleaje en el golfo de Cádiz emitido a las 11.00 horas por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). El organismo prevé para este lunes un aumento de la altura del mar de fondo, que se situará entre uno y 1,5 metros.
El oleaje procede de una borrasca situada al oeste de la Península. Durante la jornada anterior provocó corrientes intensas y obligó a izar la bandera roja en varias playas, aunque las olas no alcanzaron una altura elevada.
Para este lunes, el periodo del mar de fondo bajará de los diez segundos, por lo que las corrientes serán algo menos intensas. Pese a esa disminución, Aemet advierte de que seguirán siendo importantes, sobre todo en las playas cuyo perfil las hace más sensibles al oleaje de componente oeste.
El coeficiente de mareas se mantendrá en valores bajos, entre 43 y 48. La previsión no contempla daños en las infraestructuras costeras, por lo que el riesgo se concentra en los bañistas y en quienes practiquen actividades recreativas en el mar.
Aemet prevé que el episodio termine el martes 25 de agosto. Para esa jornada, el periodo del oleaje descenderá por debajo de los ocho segundos y la altura significativa de las olas quedará por debajo de un metro.
La EMA aconseja consultar la bandera de la playa antes de entrar en el agua y seguir las instrucciones de socorristas, servicios de emergencias y autoridades. La bandera roja prohíbe el baño, mientras que la amarilla obliga a extremar la precaución.
El servicio de emergencias 1-1-2 recomienda evitar las playas sin vigilancia, así como espigones, escolleras y otros puntos expuestos al oleaje. También pide una atención especial sobre menores, personas mayores, personas con discapacidad y bañistas con poca experiencia. Desaconseja, además, utilizar colchonetas, flotadores u objetos que puedan ser arrastrados mar adentro.
Si una corriente de resaca arrastra a un bañista, la recomendación es mantener la calma y no nadar directamente contra ella. Para salir, debe avanzarse en paralelo a la costa hasta abandonar la corriente y dirigirse después hacia la orilla. Cuando no sea posible regresar, se aconseja mantenerse a flote, reservar fuerzas y pedir ayuda levantando un brazo.
Ante una situación de peligro, debe avisarse al 1-1-2 y facilitar una ubicación precisa. Emergencias desaconseja entrar en el agua para efectuar un rescate sin preparación ni medios adecuados. Mientras llega la ayuda, recomienda no perder de vista a la persona afectada y, si es posible, lanzarle algún elemento de flotación.

