Andalucía, por debajo de la media nacional en emprendimiento sénior entre mayores de 55 años
Un informe sobre emprendimiento sénior sitúa en el 9,4% el porcentaje de andaluces mayores de 55 años que lideran un negocio, frente al 9,9% del conjunto de España

El 9,4% de los andaluces mayores de 55 años está al frente de una iniciativa empresarial, medio punto por debajo de la media nacional (9,9%), según el estudio ‘El emprendimiento sénior en España’, elaborado por el Centro de Investigación Ageingnomics de Fundación Mapfre en colaboración con el Observatorio del Emprendimiento de España.
El informe, presentado este martes en Madrid, analiza el papel de las personas de entre 50 y 64 años en el ecosistema emprendedor. En el caso andaluz, el 6,9% de los mayores de 55 años dirige empresas consolidadas, con más de 3,5 años de trayectoria, y el 2,5% ha puesto en marcha su negocio recientemente. Ambas cifras se sitúan también por debajo de la media nacional, que alcanza el 7% y el 2,9%, respectivamente.
A nivel estatal, el estudio señala que el 9,9% de los mayores de 55 años desarrolla alguna actividad emprendedora. Aunque este grupo de edad emprende menos que otros, presenta una mayor estabilidad en sus proyectos. La tasa de abandono empresarial entre los sénior es del 1,2%, frente al 4,5% de quienes tienen entre 50 y 54 años y el 4,1% de los menores de 50.
El documento vincula este fenómeno con el contexto laboral. Desde 2008, el paro entre los mayores de 55 años casi se ha duplicado en España, hasta alcanzar las 505.700 personas en 2024, con una tasa del 10%, superior a la media europea (4%). Además, el 62% de los desempleados sénior son parados de larga duración. En este escenario, el trabajo por cuenta propia se consolida como una alternativa para continuar en activo.
De hecho, el 57% de los emprendedores de entre 55 y 64 años afirma que inició su negocio por necesidad de generar ingresos. Este porcentaje asciende al 65% entre quienes ya cuentan con empresas consolidadas. Junto a esta motivación, también se citan razones como la intención de generar mayores ingresos (32% entre iniciativas recientes y 29% en consolidadas), marcar una diferencia social (31% y 28%) o continuar una tradición familiar (20% y 29%).
El perfil del emprendimiento sénior muestra además un alto grado de confianza en la propia experiencia. El 82% de los mayores de 55 años que emprenden considera que dispone de los conocimientos y habilidades necesarios para sacar adelante su proyecto. Un 39% afirma detectar oportunidades para iniciar un negocio, porcentaje ligeramente superior al de otros grupos de edad.
Sin embargo, solo un 33% percibe que emprender sea un proceso fácil y el 35% reconoce miedo al fracaso. El estudio apunta así a la existencia de barreras en la puesta en marcha de nuevas iniciativas, pese a la experiencia acumulada por este colectivo.
En cuanto a las características de los proyectos, el 72% de los emprendedores sénior inicia su actividad en solitario. Además, alrededor de la mitad de las iniciativas —49% en el caso de negocios recientes y 51% en los consolidados— no genera empleo más allá del propio promotor.
La mayoría de estos negocios se concentra en el sector servicios. En concreto, predominan las actividades dirigidas al consumidor (42% en iniciativas recientes y 37% en consolidadas) y los servicios a empresas (31% y 34%, respectivamente). El estudio también recoge que el 72% de quienes cuentan con empresas consolidadas afirma priorizar el impacto social o ambiental de su actividad, y un 65% adopta medidas para reducir su impacto ambiental.
En materia de innovación, solo el 10% de las iniciativas recientes impulsadas por mayores de 55 años presenta un grado de innovación tecnológica medio-alto (11% en las consolidadas). No obstante, los proyectos en fase inicial muestran mayores niveles de innovación en procesos (35% frente al 26%) y productos (38% frente al 25%) que los ya consolidados.
El informe también detecta diferencias por género y nacionalidad. El 9,1% de los hombres mayores de 55 años lidera empresas consolidadas, frente al 5% de las mujeres. En emprendimiento reciente, la tasa masculina (3,6%) supera a la femenina (2,2%). Entre la población extranjera mayor de 55 años, la tasa de emprendimiento reciente alcanza el 6,2%, más del doble que entre los españoles de la misma edad (2,7%).
El estudio enmarca estos datos en un contexto demográfico en el que las personas mayores de 55 años superan los 16,9 millones en España y representan el 34,76% de la población. En Andalucía, donde el porcentaje de emprendimiento sénior se sitúa por debajo de la media nacional, los datos apuntan a un margen de crecimiento en un colectivo que gana peso en el mercado laboral y empresarial.





