APSA critica la formación para afectados por silicosis y reclama cursos presenciales
La asociación cuestiona la formación para afectados por silicosis que prepara la Junta por su modalidad online y corta duración; Chiclana figuraba entre las zonas inicialmente previstas, según su presidente

La Asociación de Perjudicados por la Silicosis en Andalucía (APSA) ha rechazado la propuesta de formación online que prepara la Junta para personas desempleadas afectadas por esta enfermedad. Su presidente, Paco Torrico, considera que los cursos no responden a las necesidades del colectivo y sostiene que se habían planteado acciones presenciales de entre cuatro y seis meses.
La reclamación tiene alcance en la provincia de Cádiz. Según explica Torrico, Chiclana era una de las tres zonas inicialmente contempladas para desarrollar la formación, junto al Alto Almanzora, en Almería, y Montemayor, en Córdoba. El representante de APSA precisa que desconoce si se realizará algún curso en las dos primeras.
El documento facilitado por la asociación lleva el encabezado de la Consejería de Empleo, Empresa y Trabajo Autónomo y de la Dirección General de Formación en el Ámbito Laboral. Se presenta como una relación de especialidades y módulos económicos para una «próxima convocatoria de subvenciones» de formación en modalidad de teleformación para desempleados afectados por silicosis en 2026.
Por tanto, el archivo recoge una oferta prevista y sus límites de financiación, pero no acredita que los cursos estén ya en marcha. Tampoco incluye fechas de inicio, plazos de inscripción ni una distribución territorial de las acciones formativas.
La principal crítica de APSA se centra en la accesibilidad del formato. Torrico afirma que parte de las personas destinatarias tiene dificultades para utilizar un ordenador o un teléfono móvil y cuestiona que la enseñanza online permita atender sus necesidades.
«Llevamos dos años tratando que se nos haga formación», señala el presidente de la asociación. Según su relato, la Junta contrató a una empresa para evaluar y proponer el contenido de las acciones, y durante ese proceso se les trasladó que serían presenciales y tendrían una duración de entre cuatro y seis meses.
La relación adjunta plantea cursos de entre seis y cien horas. Aunque Torrico menciona acciones desde ocho horas, el documento incluye también dos especialidades de seis: una sobre la implicación de los socios en las cooperativas y otra sobre su organización y equipo humano.
Las materias abarcan atención al cliente, contabilidad, ofimática, orientación laboral, comercio, logística y gestión empresarial. También aparecen propuestas sobre redes sociales, como TikTok para empresas, Twitter para el negocio y WhatsApp Business, las tres de doce horas.
Entre las acciones más extensas figuran digitalización y redes sociales como estrategia corporativa, sistemas informáticos y almacenamiento de datos, y protección de datos y derechos digitales, todas de cien horas. El documento establece un máximo de 80 plazas por edición para las especialidades recogidas.
La tabla detalla, además, módulos económicos e importes máximos subvencionables por edición. Esas cantidades son límites de financiación de las acciones formativas y no permiten determinar, por sí solas, cuánto dinero se concederá o ejecutará finalmente.
Torrico asegura que la propuesta ha generado rechazo entre los asociados y que en Córdoba no se han inscrito para realizar los cursos. Esa afirmación corresponde a la valoración y la información trasladadas por APSA; el material aportado no contiene datos oficiales de solicitudes.
El presidente califica la oferta de «tomadura de pelo» y critica que se aleje del modelo que, según sostiene, se había comunicado al colectivo. El correo y el documento adjunto no incluyen una respuesta de la Junta a esas objeciones ni aclaran qué formación se desarrollará finalmente en Chiclana.


