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Cuatro denunciados tras intervenir 12 metros de redes para la captura ilegal de aves en Trafalgar

Redacción 22 octubre, 2026 3 minutos de lectura

La Guardia Civil localizó el material destinado a la captura ilegal de aves en Trafalgar oculto entre la maleza, dentro del Parque Natural de la Breña y Marismas del Barbate

La Guardia Civil ha denunciado a cuatro personas tras intervenir más de 12 metros de redes abatibles presuntamente destinadas a la captura ilegal de aves en Trafalgar. El material fue localizado durante la tarde del miércoles 21 de octubre en el entorno del faro, dentro del Parque Natural de la Breña y Marismas del Barbate.

La actuación fue realizada por agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de Medina Sidonia cuando desarrollaban labores preventivas contra la captura de aves fringílidas. La zona del Faro de Trafalgar está considerada especialmente sensible por el paso de estas especies.

Según la información facilitada por la Guardia Civil, los agentes observaron a un grupo de personas que mostró nerviosismo al advertir la presencia de la patrulla. Los efectivos apreciaron también movimientos con los que, supuestamente, trataban de ocultar un objeto que parecía una mochila.

Tras identificar a las personas, los agentes inspeccionaron las inmediaciones. La búsqueda permitió localizar entre la maleza, cerca de un vehículo, una mochila deportiva que contenía las redes abatibles, además de herramientas y otros elementos necesarios para su instalación y utilización.

La patrulla intervino todo el material y tramitó denuncias contra cuatro personas por una posible infracción grave de la Ley 8/2003, de 28 de octubre, de la Flora y la Fauna Silvestres. Esta normativa prohíbe la tenencia y el uso de artes destinadas a este tipo de capturas.

Los controles desarrollados por el Seprona tienen como objetivo perseguir la captura indiscriminada de fringílidos y otras aves protegidas. La Guardia Civil vincula estas prácticas con el comercio ilegal de ejemplares vivos destinados a la exportación o a su utilización como pájaros de jaula, así como con la venta de aves muertas para su consumo como “pajaritos fritos”.

El instituto armado también ha advertido del riesgo sanitario asociado al consumo de aves capturadas sin ningún tipo de control. Según la Guardia Civil, estos animales pueden haber ingerido insectos afectados por plaguicidas o insecticidas, por lo que su comercialización para consumo humano puede facilitar la exposición a esas sustancias o la transmisión de enfermedades.

La Ley 42/2007 establece que las aves fringílidas y la mayor parte de las insectívoras no tienen la consideración de especies cinegéticas, por lo que su caza y comercialización están prohibidas. La Guardia Civil señala además que la caza ilegal de estas aves puede conllevar multas o penas de hasta dos años de prisión.

El Seprona mantendrá las actuaciones tanto contra quienes participan en la captura de estos ejemplares como contra las personas que los comercializan. Los dispositivos se concentran especialmente en áreas naturales utilizadas como zonas de paso por las aves, como el entorno de Trafalgar donde se produjo esta intervención.