Diputación prevé encargar a Tragsa el nuevo puente de San Miguel en Arcos
El convenio para el nuevo puente de San Miguel en Arcos incluirá la redacción del proyecto y la ejecución de las obras tras la demolición de la estructura centenaria

La Diputación de Cádiz y el Ayuntamiento de Arcos de la Frontera preparan un convenio para encomendar a Tragsa la redacción del proyecto y la posterior construcción del nuevo puente de San Miguel en Arcos. La presidenta de la institución provincial, Almudena Martínez, ha anunciado que el acuerdo se formalizará “próximamente” y que el diseño de la infraestructura está previsto para este otoño.
El futuro puente sustituirá a la estructura centenaria que conectaba el Barrio Bajo con la zona rural del municipio y cuyas tareas de desmontaje y demolición ya han comenzado. Un estudio técnico de viabilidad financiado por la Diputación concluyó que el deterioro del puente hacía necesario su derribo por motivos de seguridad.
Martínez comunicó la colaboración provincial durante una visita a la zona junto al alcalde de Arcos, Miguel Rodríguez. Según lo anunciado, la Diputación prestará asistencia técnica al Ayuntamiento y canalizará a través de Tragsa tanto la elaboración del proyecto como la ejecución de las obras.
El puente de San Miguel permanecía cerrado desde diciembre de 2024, después del colapso de una de sus vigas. Los problemas estructurales se agravaron posteriormente con los daños ocasionados por la crecida del río Guadalete durante el tren de borrascas registrado este invierno.
Ante esta situación, el estudio encargado para examinar las posibles alternativas determinó que la estructura no podía seguir prestando servicio con garantías. Ese análisis sirvió de base para optar por el desmontaje y la demolición del antiguo puente de hierro, pese a su valor histórico y a su vinculación con la memoria de los vecinos de Arcos.
“La seguridad es lo primero”, señaló la presidenta de la Diputación al referirse a la decisión de derribar la infraestructura. Martínez reconoció el componente sentimental de la pérdida del puente, pero defendió la necesidad de actuar ante el estado que presentaba.
La previsión de presentar el diseño en otoño constituye el siguiente paso para recuperar esta conexión viaria. El acuerdo entre ambas administraciones deberá articular la asistencia provincial al Ayuntamiento y el encargo de los trabajos a Tragsa, desde la fase de redacción técnica hasta la construcción de la nueva estructura.
El alcalde, Miguel Rodríguez, indicó que el Ayuntamiento ya trabaja en el proyecto que sustituirá al puente demolido. El objetivo, según explicó, es restablecer la comunicación entre la zona baja del casco urbano y el área rural de Arcos mediante una infraestructura adaptada a las necesidades actuales de movilidad.
“Nos toca afrontar una nueva era, una nueva forma de comunicar la zona baja del pueblo con la zona rural”, afirmó Rodríguez. El regidor situó la construcción del nuevo puente como una de las actuaciones necesarias para ofrecer una alternativa estable al enlace que permanecía clausurado desde finales de 2024.
La intervención afecta especialmente a los desplazamientos del Barrio Bajo y de los residentes que utilizaban este paso para acceder a la zona rural. La Diputación y el Ayuntamiento plantean el futuro puente como la solución para recuperar una conexión considerada fundamental dentro de la movilidad del municipio.
La colaboración anunciada da continuidad a la participación de la institución provincial en el proceso, iniciada con la financiación del estudio técnico sobre el estado de la estructura y las alternativas disponibles. Tras la conclusión de que el antiguo puente debía ser demolido, las administraciones centrarán ahora los trabajos en definir y ejecutar su sustitución.


