DSAS3 cierra la Gran Final del COAC 2026 con una comparsa combativa y de fuerte carga social
La comparsa de Jesús Bienvenido vuelve a situar la denuncia política y la defensa de lo público en el centro de la Final del COAC 2026, con un repertorio intenso y coherente
La comparsa DSAS3, de Jesús Bienvenido Saucedo, fue la encargada de cerrar la Gran Final del COAC 2026 en el Gran Teatro Falla, culminando una noche maratoniana con una actuación marcada por la contundencia del discurso y la firmeza interpretativa. El grupo, procedente de Cádiz y heredero directo del primer premio logrado en 2025 con Las Ratas, compareció en escena con una propuesta que vuelve a situar la crítica social y política como eje central del repertorio.
Desde la presentación, DSAS3 dejó claras sus intenciones. El arranque se construye como una proclama directa, sin rodeos, con una letra de tono áspero que señala de manera explícita a los responsables políticos de la situación sanitaria en Andalucía. La referencia al “señorito andaluz” y la denuncia del deterioro de la sanidad pública marcan un inicio agresivo, concebido más como llamada de atención que como pieza de lucimiento musical.
En los pasodobles, la comparsa equilibra la dureza del mensaje con una mayor carga lírica. El primero se convierte en una declaración de amor a Cádiz, entendida como ciudad obrera, cultural y combativa, construida desde la memoria y la identidad colectiva. La letra combina imágenes poéticas con un trasfondo reivindicativo, conectando el paisaje urbano con la lucha social que ha definido históricamente al Carnaval. El segundo pasodoble introduce un tono más íntimo, ligado a la experiencia personal del autor y a la celebración de la vida, con referencias al embarazo y a la llegada de una nueva generación, lo que aporta un contrapunto emocional al discurso político predominante.
Los cuplés mantienen el carácter crítico, con referencias directas a la actualidad política y a la polarización ideológica. El primero lanza un mensaje claro contra Vox en el contexto de la regularización de migrantes, mientras que el segundo juega con las dicotomías habituales del Carnaval —chirigota o comparsa, un autor u otro, cantar al principio o al final— para reivindicar una posición propia, alejada de bandos y etiquetas. El remate con guiño saetero refuerza la conexión con el imaginario local.
El popurrí concentra buena parte del peso conceptual del repertorio. A través de una estructura narrativa clara, DSAS3 desarrolla una historia que gira en torno al colapso de la sanidad pública y a la resistencia colectiva frente a la precariedad. La metáfora hospitalaria sirve para articular una crítica sostenida a la gestión política, poniendo el foco en la dignidad de los trabajadores y en el derecho a la salud como conquista social irrenunciable. El tramo final apuesta por un mensaje de esperanza y de resiliencia, insistiendo en la idea de comunidad frente al abandono institucional.
En lo interpretativo, la comparsa mantiene un nivel sólido pese al cansancio acumulado por la hora de actuación. El grupo muestra seguridad en escena y cohesión vocal, con un conjunto que responde con solvencia a un repertorio exigente tanto en lo musical como en lo emocional. La dirección de Daniel Obregón contribuye a un desarrollo ordenado, sin concesiones al efectismo gratuito.
Con DSAS3, Jesús Bienvenido vuelve a firmar una comparsa reconocible, fiel a su línea ideológica y estética. La actuación en la Final del COAC 2026 no busca la unanimidad ni el aplauso fácil, sino reafirmar el Carnaval como espacio de denuncia, conciencia social y compromiso con lo público.





















